En la sangre petrificada de la casta judía se vislumbra el vil homicidio con que banqueros y empresarios sin escrúpulos hacen estallar,en mil pedazos,el poco dinero que el sacro santo proletariado puede gastarse para llevarse a la famélica boca aunque sea un mísero mendrugo de pan y una taza de benigno aguardiente.Éstos no tardarán en estallar contra los jefes que prostituyen los gloriosos cimientos de una Europa que se ha quedado sin valores;con una cultura ancestral que va a la deriva por culpa del sistema educacional que,sin vergüenza ni escrúpulo alguno,enseñan a los niños,inocentes en su áurea aria,a repudiar.Enseñándoles materias obtusas y obsoletas:en lugar de inculcarles con saña la gloriosa filosofía clásica y helenista que trastocaría sus conciencias,para transfigurarlos en llameantes rebeldes de la causa del pueblo por una libertad en que los estatutos y los estamentos estarían jerarquizados por una luminaria bendita que buscase la guerra sin cuartel;antes que la sabática paz que la vil socialdemocracia intenta perpetuar,para taparnos la boca y así dormirnos en tinieblas tristes y blasfemas.
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