avel omaya
Poeta recién llegado
Pequeña mia, dulce criatura;
pasaste enfrente de mi corazón
con la mirada tierna
de las jovencitas que apenas piensan en el amor.
Eras mi corazón demasiado frágil
caminando por la plaza.
En la boca llevabas un beso,
sellado todavía por el tiempo.
Pequeña mia,
tu mirada de niña sacrificada para el amor,
enamoró mis ojos y pudo enamorar mi corazón.
Tu boca se instalo en mis ilusiones
y no dejó florecer ningun dolor.
Fue un instante eterno tu presencia
y pudo ser eterno este pequeño amor.
Inocente ternura, murmullo frágil,
susurro de amor, retoño de luna,
voy a amarte por un instante,
porque tu apenas llegas y yo ya me voy.
Avel Omaya.
pasaste enfrente de mi corazón
con la mirada tierna
de las jovencitas que apenas piensan en el amor.
Eras mi corazón demasiado frágil
caminando por la plaza.
En la boca llevabas un beso,
sellado todavía por el tiempo.
Pequeña mia,
tu mirada de niña sacrificada para el amor,
enamoró mis ojos y pudo enamorar mi corazón.
Tu boca se instalo en mis ilusiones
y no dejó florecer ningun dolor.
Fue un instante eterno tu presencia
y pudo ser eterno este pequeño amor.
Inocente ternura, murmullo frágil,
susurro de amor, retoño de luna,
voy a amarte por un instante,
porque tu apenas llegas y yo ya me voy.
Avel Omaya.