jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
.
el poema
que
se me ocurrió el otro día mientras
tomaba cerveza
sentado
en la base de cemento de uno de los pilares de acero que sostienen
el muelle de la playa popularmente conocida como
la playa de los maricones
y que entonces
ese día
en ese entorno soleado
con el mar a mis pies
-las olitas rompían en el bloque de cemento y me salpicaban la cara-
y aquella brisita suave que soplaba del sur
y el efecto relajante del alcohol
me llegó a parecer
-el poema-
en verdad
sinceramente
una cosa que te cagas
(incluso escuché
una voz interior
susurrarme:
este poema
pinche villa
hará cagarse de envidia
seguro
a todos aquellos que te leen e intentan
-sin siquiera acercarse un ápice a tu nivel-
imitar tu soberbio estilo)
ahora
ay
que me senté a escribir el jodido poema con una taza de café con whisky por un lado
en mi cuarto
de mañana
con la ventana abierta
ya más calmado
y casi recuperado
de los efectos de todo el alcohol que tragué
ese día
y los dos siguientes
no termina
francamente
de parecerme otra cosa
el jodido poema
en pocas palabras
más que una tremenda cagada del tamaño de una puta pirámide
.
el poema
que
se me ocurrió el otro día mientras
tomaba cerveza
sentado
en la base de cemento de uno de los pilares de acero que sostienen
el muelle de la playa popularmente conocida como
la playa de los maricones
y que entonces
ese día
en ese entorno soleado
con el mar a mis pies
-las olitas rompían en el bloque de cemento y me salpicaban la cara-
y aquella brisita suave que soplaba del sur
y el efecto relajante del alcohol
me llegó a parecer
-el poema-
en verdad
sinceramente
una cosa que te cagas
(incluso escuché
una voz interior
susurrarme:
este poema
pinche villa
hará cagarse de envidia
seguro
a todos aquellos que te leen e intentan
-sin siquiera acercarse un ápice a tu nivel-
imitar tu soberbio estilo)
ahora
ay
que me senté a escribir el jodido poema con una taza de café con whisky por un lado
en mi cuarto
de mañana
con la ventana abierta
ya más calmado
y casi recuperado
de los efectos de todo el alcohol que tragué
ese día
y los dos siguientes
no termina
francamente
de parecerme otra cosa
el jodido poema
en pocas palabras
más que una tremenda cagada del tamaño de una puta pirámide
.