Jhordy
Poeta recién llegado
Quiero que me sonrías, quiero así recordarte.
Con esa risa blanca, llenas de amor y dicha.
Seca el llanto. No ahora, no quiero que me llores,
guárdalos para el resto que te quede de vida.
No. No me digas eso. No te sientas culpable.
Nacemos y morimos. Pero se resucita.
¿La vida inicia, luego se termina? ¿Eso es todo?
La vida es infinita, es eterna, es revivida.
Deja de llorar. Creo bastante en los milagros.
Recuerda, para siempre me tendrás a la vista.
Mujer..., eres mi todo. Sabes que te amo tanto.
Durante mucho tiempo eres mi amor, quien me cuida.
Tantas horas cuidando para que me mejore,
no sólo eres mi esposa, eres mi mejor amiga.
Una esposa dispuesta y fiel en cada momento.
Te lo agradezco. Gracias, muchas gracias querida.
Una amiga que escucha, es comprensiva y paciente,
para que a cada instante tuviera compañía.
No reniego de nada. A todos amo y soy amado.
Pero me duele mucho alejarme de tu vida.
Ya no hay tiempo. Y me queda un penúltimo suspiro.
Encontrar te prometo, una forma que consiga,
regresar para verte, que podamos amarnos.
No soporto causarte esta penetrante herida.
Te mereces el premio de vivir siempre juntos.
Escucho tu voz, lejos, la escucho a la distancia.
Te veo. Ahora entiendo. Mas no puedo hacer nada.
Lo siento. De momento... esta es nuestra despedida.
Con esa risa blanca, llenas de amor y dicha.
Seca el llanto. No ahora, no quiero que me llores,
guárdalos para el resto que te quede de vida.
No. No me digas eso. No te sientas culpable.
Nacemos y morimos. Pero se resucita.
¿La vida inicia, luego se termina? ¿Eso es todo?
La vida es infinita, es eterna, es revivida.
Deja de llorar. Creo bastante en los milagros.
Recuerda, para siempre me tendrás a la vista.
Mujer..., eres mi todo. Sabes que te amo tanto.
Durante mucho tiempo eres mi amor, quien me cuida.
Tantas horas cuidando para que me mejore,
no sólo eres mi esposa, eres mi mejor amiga.
Una esposa dispuesta y fiel en cada momento.
Te lo agradezco. Gracias, muchas gracias querida.
Una amiga que escucha, es comprensiva y paciente,
para que a cada instante tuviera compañía.
No reniego de nada. A todos amo y soy amado.
Pero me duele mucho alejarme de tu vida.
Ya no hay tiempo. Y me queda un penúltimo suspiro.
Encontrar te prometo, una forma que consiga,
regresar para verte, que podamos amarnos.
No soporto causarte esta penetrante herida.
Te mereces el premio de vivir siempre juntos.
Escucho tu voz, lejos, la escucho a la distancia.
Te veo. Ahora entiendo. Mas no puedo hacer nada.
Lo siento. De momento... esta es nuestra despedida.