De tristeza los dos. De luto un tanto,
los cuerpos abrazados con ternura,
también los corazones sin ventura
por un dolor sumido en el quebranto.
De lágrimas diluvio. Pena y llanto,
al divisar en esa mar oscura
el humo de una móvil singladura.
Llegó el silencio y me envolví en su manto.
La nave de los trágicos adioses
y el destino marcado por los dioses
nos dio el adiós marcado por la vida
ya que al zarpar el barco con mi esposa
zarpó también el alma de una rosa
con el dolor de nuestra despedida.
José Soriano Simón
Safe Creative
Junio 2025
los cuerpos abrazados con ternura,
también los corazones sin ventura
por un dolor sumido en el quebranto.
De lágrimas diluvio. Pena y llanto,
al divisar en esa mar oscura
el humo de una móvil singladura.
Llegó el silencio y me envolví en su manto.
La nave de los trágicos adioses
y el destino marcado por los dioses
nos dio el adiós marcado por la vida
ya que al zarpar el barco con mi esposa
zarpó también el alma de una rosa
con el dolor de nuestra despedida.
José Soriano Simón
Safe Creative
Junio 2025