Évano
Libre, sin dioses.
En el portal de Loterías del Estado
ha brotado un tipo con la mano abierta.
Ahí está, tirado como una sirena de vertedero,
envuelto en su manta roñosa a cuadros.
Me pone la misma cara de cuando me soplaba cervezas
sabiendo que no se las cobraría ni muerto.
Ahora mendiga el muy cabrón,
y me pregunto si estará haciendo caja
para pagarme las cervezas con intereses.
Igual si tiene un buen día de caridad cristiana
me devuelve la deuda en calderilla babeada.
Hay gente así, soldada al cemento.
Cuidan su puta baldosa como si fuera un ático,
sin ver que es la acera la que les devora la vida
mientras ellos le sacan brillo con el culo.
Me he quedado empanado pensando en esto
y el tío me miraba con una cara de asco
que decía: "déjate de hostias y suelta el euro, payaso".
Menos mal que no me lee el pensamiento,
porque mi filosofía barata no cotiza en su vaso de plástico.
Aunque igual sería mejor mandarlo todo a la mierda.
Sentarme ahí, con él, a su nivel,
echar un cigarro recordando la basura recorrida
y escupirle el humo en la cara a los que pasan
con su pose de inmortales y sus trajes de saldo.
Esos que miran como si fuera basura contagiosa
mientras corren, los muy imbéciles,
directos al mismo hoyo donde nos vamos a pudrir
todos.
Gracias por leer
y por pensar.
ha brotado un tipo con la mano abierta.
Ahí está, tirado como una sirena de vertedero,
envuelto en su manta roñosa a cuadros.
Me pone la misma cara de cuando me soplaba cervezas
sabiendo que no se las cobraría ni muerto.
Ahora mendiga el muy cabrón,
y me pregunto si estará haciendo caja
para pagarme las cervezas con intereses.
Igual si tiene un buen día de caridad cristiana
me devuelve la deuda en calderilla babeada.
Hay gente así, soldada al cemento.
Cuidan su puta baldosa como si fuera un ático,
sin ver que es la acera la que les devora la vida
mientras ellos le sacan brillo con el culo.
Me he quedado empanado pensando en esto
y el tío me miraba con una cara de asco
que decía: "déjate de hostias y suelta el euro, payaso".
Menos mal que no me lee el pensamiento,
porque mi filosofía barata no cotiza en su vaso de plástico.
Aunque igual sería mejor mandarlo todo a la mierda.
Sentarme ahí, con él, a su nivel,
echar un cigarro recordando la basura recorrida
y escupirle el humo en la cara a los que pasan
con su pose de inmortales y sus trajes de saldo.
Esos que miran como si fuera basura contagiosa
mientras corren, los muy imbéciles,
directos al mismo hoyo donde nos vamos a pudrir
todos.
Gracias por leer
y por pensar.