roberetazos
Poeta asiduo al portal
La dictadura del corazón es eterna
y nos lleva hasta la vía del tren,
donde pasan los trenes de la espera,
donde se cruzan dos vidas.
La dictadura del corazón, la misma
que fue condenada a ser súbdita de la ilusión,
que fue condenada a no volver a sentir,
ni el más mínimo resquicio del latir.
La dictadura del corazón se partió
por la fragilidad de los sueños,
de los juegos débiles de un "te quiero"
de un "adiós" o de un "perdón".
©Roberto Zarco.
© www.robertozarco.com
y nos lleva hasta la vía del tren,
donde pasan los trenes de la espera,
donde se cruzan dos vidas.
La dictadura del corazón, la misma
que fue condenada a ser súbdita de la ilusión,
que fue condenada a no volver a sentir,
ni el más mínimo resquicio del latir.
La dictadura del corazón se partió
por la fragilidad de los sueños,
de los juegos débiles de un "te quiero"
de un "adiós" o de un "perdón".
©Roberto Zarco.
© www.robertozarco.com