El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Dale entidad al otro,
no lo niegues,
ni le ignores
no repitas de la historia los errores
te hablo desde una tierra fraticida
No oigas,
escucha
no des ordenes,
dialoga.
Cada vez que caigas ponte de pie de nuevo con tus fuerzas
que no abandonar la lucha es recordar al que pelea
que eso es también respeto.
No olvides el respeto por el que no profesa tus ideas.
Él también tiene un corazón,
sueños,
miedo.
No patees a un adversario en el piso
por más que te hayan pateado en el pasado.
Envilecerse no empareja las cosas,
simplemente nos empobrece.
Crea una atmósfera de respeto
aún en las esquinas más duras de la contienda
Cada vez que caigas,
entonces,
tendrás oportunidad de levantarte.
Sacúdete el polvo y suma a tus conocimientos
el de que estamos volviendo a ese suelo.
Cien caerás,
y te has de levantar noventa y nueve
Piensa,
piensa mucho,
y cada tanto en que puedes estar equivocado.
No olvides la historia
y sus malos entendidos nefastos.
La sangre,
el sufrimiento inmenso, innecesario.
Tienes una voz,
Entonces: úsala.
A veces para gritar,
otras par agradecer o pedir perdón.
Tienes dos manos: tiéndelas.
No te quedes de brazos cruzados,
apuntala los lazos,
el cariño por lo que te rodea.
Enséñales a pelear si quieres,
pero no prediques odio a los más jóvenes.
No condenes definitivamente,
la gente puede cambiar .
No te sientas libre de opinar a lengua suelta.
En definitiva:
No te sientes a contemplar el derrumbe
que es sobre nosotros que rodarán las piedras.
no lo niegues,
ni le ignores
no repitas de la historia los errores
te hablo desde una tierra fraticida
No oigas,
escucha
no des ordenes,
dialoga.
Cada vez que caigas ponte de pie de nuevo con tus fuerzas
que no abandonar la lucha es recordar al que pelea
que eso es también respeto.
No olvides el respeto por el que no profesa tus ideas.
Él también tiene un corazón,
sueños,
miedo.
No patees a un adversario en el piso
por más que te hayan pateado en el pasado.
Envilecerse no empareja las cosas,
simplemente nos empobrece.
Crea una atmósfera de respeto
aún en las esquinas más duras de la contienda
Cada vez que caigas,
entonces,
tendrás oportunidad de levantarte.
Sacúdete el polvo y suma a tus conocimientos
el de que estamos volviendo a ese suelo.
Cien caerás,
y te has de levantar noventa y nueve
Piensa,
piensa mucho,
y cada tanto en que puedes estar equivocado.
No olvides la historia
y sus malos entendidos nefastos.
La sangre,
el sufrimiento inmenso, innecesario.
Tienes una voz,
Entonces: úsala.
A veces para gritar,
otras par agradecer o pedir perdón.
Tienes dos manos: tiéndelas.
No te quedes de brazos cruzados,
apuntala los lazos,
el cariño por lo que te rodea.
Enséñales a pelear si quieres,
pero no prediques odio a los más jóvenes.
No condenes definitivamente,
la gente puede cambiar .
No te sientas libre de opinar a lengua suelta.
En definitiva:
No te sientes a contemplar el derrumbe
que es sobre nosotros que rodarán las piedras.