lamuralla
Poeta fiel al portal
Arropada de sedas y diamantes,
alfombras a su paso se acomodan.
Una diva, captada en mil imágenes.
La idolatran, cual esfinge turbadora.
Un séquito girando a sus pies.
Melancolía inquieta se incomoda,
ante unos ojos que no saben ver,
la modestia oculta de su diosa.
El gran auditorio guarda silencio
bajo bellos compases de la música.
Entronada en palco de terciopelo
su mano esconde pañuelo de angustias.
Collar de perlas, cayó por sus mejillas,
al escuchar La melodía del beso
Murió la diva. Nació la mujer
La mujer que le robó el ensueño.
Gotas de coral desnudaron un alma.
Un alma que nunca vistió de gala.
Quedó en foto, plasmada en blanco y negro,
por los flashes que cegaron la sala.
alfombras a su paso se acomodan.
Una diva, captada en mil imágenes.
La idolatran, cual esfinge turbadora.
Un séquito girando a sus pies.
Melancolía inquieta se incomoda,
ante unos ojos que no saben ver,
la modestia oculta de su diosa.
El gran auditorio guarda silencio
bajo bellos compases de la música.
Entronada en palco de terciopelo
su mano esconde pañuelo de angustias.
Collar de perlas, cayó por sus mejillas,
al escuchar La melodía del beso
Murió la diva. Nació la mujer
La mujer que le robó el ensueño.
Gotas de coral desnudaron un alma.
Un alma que nunca vistió de gala.
Quedó en foto, plasmada en blanco y negro,
por los flashes que cegaron la sala.
