Juan Felipe Casas Builes
Poeta recién llegado
Hoy desperté y vislumbré al infinito,
plasmé allí tu rostro,
me perdí en el cielo de tus ojos,
quise tocar la doble luna de tus labios,
quise morir en la nebulosa de tu cintura
para volverme eterno en tus sueños.
Si notaste, capturé tu mirada,
me disipé en tu aroma,
quise ceñirme a tu fascinante cuerpo,
quise idolatrar mi deseo
navegar en tus suspiros
y viajar a tu alma con un beso.
Hoy, bebí tu quid,
lo encerré en mi inconsciente y consiente,
me regocijé en la gloria,
me esculpí en el Olimpo,
quise recluir tu risa
para crear una obra de arte divina,
me posé en tu silueta
y era tu silueta mi cosmos.
Con puntos y letras esculpo un rostro,
que quizás sea el tuyo
o tal vez no exista,
siempre es la imagen y luego el poema
tú y luego el poema,
hoy, escribí el hermoso poema
solo espero encontrar a el tú.
plasmé allí tu rostro,
me perdí en el cielo de tus ojos,
quise tocar la doble luna de tus labios,
quise morir en la nebulosa de tu cintura
para volverme eterno en tus sueños.
Si notaste, capturé tu mirada,
me disipé en tu aroma,
quise ceñirme a tu fascinante cuerpo,
quise idolatrar mi deseo
navegar en tus suspiros
y viajar a tu alma con un beso.
Hoy, bebí tu quid,
lo encerré en mi inconsciente y consiente,
me regocijé en la gloria,
me esculpí en el Olimpo,
quise recluir tu risa
para crear una obra de arte divina,
me posé en tu silueta
y era tu silueta mi cosmos.
Con puntos y letras esculpo un rostro,
que quizás sea el tuyo
o tal vez no exista,
siempre es la imagen y luego el poema
tú y luego el poema,
hoy, escribí el hermoso poema
solo espero encontrar a el tú.
Última edición: