Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa

Voy a decirte sin miedos,
aun a riesgo de perderte,
que en tu mano está mi suerte
anillándose en tus dedos.
Que serán por siempre credos
los relumbres de tus ojos,
del silencio los cerrojos,
el albur de tu sonrisa,
que de forma tan precisa
muda el llanto en mil sonrojos.
Bien respondo a tus antojos,
si el amor es la premisa
que deseas poetisa,
¡a tus pies estoy de hinojos!
Los anhelos en manojos
al oído lleguen ledos;
los temores sean quedos,
la tristeza masa inerte.
Mi ventura en ti se vierte;
tuyos sean mis denuedos.
Sigue entonces mi tonada
que con ochos se encadena,
eslabones que en decena
van mudando su puntada
y en soneto engalanada
a su pulso te condena,
aguardando des por buena
la respuesta de tu amada:
"Eres tú por quien respiro,
horizonte de mi vida,
el espejo donde miro
cuando me encuentro perdida.
Cual Salinas es suspiro
esta voz a ti debida".
Tienes mi alma sin medida
y a la duda doy retiro
al trazar un nuevo giro
con mi pluma enardecida.
¿Algo más que a Dios le pida,
si es tu entrega lo que admiro,
si tan solo a ella aspiro
y es por ti correspondida?
Halle el fuego su morada,
tengan sueños su colmena
y la dicha atortolada,
de mañanas siempre llena,
trace cada madrugada
una sonrisa serena.
JFelipe & Juno