La envidia

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Edith Elvira Colqui Rojas

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La envidia campea por todas partes,
¡Craso recurso de pobres mentes sin
creatividad y talento!
Ya que en lugar de crear y producir
tienen tiempo
para poner zancadillas
y a veces como no pueden con el talento,
se dedican a sembrar chismes y discordias.
¡Qué pena los envidiosos
tejiendo sus telarañas de maldad!
Pronto en sus propias bocas caerá todo el mal que siembran.

El envidioso sufre solo su tormento.
El envidiado sigue feliz en su propio castillo de cuentos.
No envidies nunca nada de nadie
sé feliz con lo que Dios te da
y siempre el sol de la alegría en tus ojos brillará.

El envidioso es una pobre mosca,
un ruin roedor,
que ni siquiera hay que tener en cuenta,
hay que dejarlo que construya sus carretas de simpleza.
Hay mucho por hacer por esta vida,
que mirarle los zapatos mal lustrados.

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados
 
Última edición por un moderador:
Gracias querido Jalvarez
 
Yo he sentido envidia de otras personas, a lo largo de mi vida.
Eso me ha espoleado para aprender yo, a valerme por mí mismo, y disfrutar de esa manera, tan talentosa.
He comprobado que atacar al muchacho que uno tanto valora, para hacerle caer, no es buena idea.
Porque ello ratificaría la idea solemne de que sigo siendo una bestia parda.


Y como yo lo que quiero, es talento, he de aguantar la tentación, y soportar mi mediocridad. Porque la paciencia es la madre de la ciencia.
 
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La envidia campea por todas partes,
craso recurso de pobres mentes sin
creatividad y talento.
Ya que en lugar de crear y producir
tienen tiempo
para poner zancadillas
y a veces como no pueden con el talento,
se dedican a sembrar chismes y discordias.
¡Qué pena los envidiosos
tejiendo sus telarañas de maldad!
Pronto en sus propias bocas caerá todo el mal que siembran.

El envidioso sufre solo su tormento.
El envidiado sigue feliz en su propio castillo de cuentos.
No envidies nunca nada de nadie
sé feliz con lo que Dios te da
y siempre el sol de la alegría en tus ojos brillará.

El envidioso es una pobre mosca,
un ruin roedor,
que ni siquiera hay que tener en cuenta,
hay que dejarlo que construya sus carretas de simpleza.
Hay mucho por hacer por esta vida,
que mirarle los zapatos mal lustrados.

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados
Certero poema amiga Edith, la envidia corroe a la gente que no es capaz de mirarse así misma y solo tiene ojos para los demás, no es más rico el que más tiene si no el que menos necesita. Abrazote vuela. Paco.
 
Hola Ediciña dices grandes verdades, por aquí dicen que la envidia mejor provocarla que sentirla, jejeje...a veces ni sabemos cuando la provocamos.
Gusto leerte
abracito
 
Pues
Certero poema amiga Edith, la envidia corroe a la gente que no es capaz de mirarse así misma y solo tiene ojos para los demás, no es más rico el que más tiene si no el que menos necesita. Abrazote vuela. Paco.
Es verdad querido Paquito
 
Yo he sentido envidia de otras personas, a lo largo de mi vida.
Eso me ha espoleado para aprender yo, a valerme por mí mismo, y disfrutar de esa manera, tan talentosa.
He comprobado que atacar al muchacho que uno tanto valora, para hacerle caer, no es buena idea.
Porque ello ratificaría la idea solemne de que sigo siendo una bestia parda.


Y como yo lo que quiero, es talento, he de aguantar la tentación, y soportar mi mediocridad. Porque la paciencia es la madre de la ciencia.

Amí la envidia no me cala ni me espanta. Me molesta un poco sí cuando usan terceras personas y meten chismes infundados y hasta calumnias .Pero luego al verme tan feliz miro a los envidiosos con ojos de compasión pues hay que ser bien infeliz y descontento con lo que uno tiene para estar anhelando lo del otro. Un abrazo Nommo
 
jja Laude
Hola Ediciña dices grandes verdades, por aquí dicen que la envidia mejor provocarla que sentirla, jejeje...a veces ni sabemos cuando la provocamos.
Gusto leerte
abracito
A mí ni me gusta envidiar ni provocarla pues es un acto de saña el querer provocarla, pero entre nos u,na vez una persona x tanto envidiaba y fastidiaba que le puse en la cara todos mis diplomas jajaj qué mala fui ,e,sque ya me hartó jaja ,colmó mi paciencia de santa jajaBesos Laudeciña jaja
 
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La envidia campea por todas partes,
craso recurso de pobres mentes sin
creatividad y talento.
Ya que en lugar de crear y producir
tienen tiempo
para poner zancadillas
y a veces como no pueden con el talento,
se dedican a sembrar chismes y discordias.
¡Qué pena los envidiosos
tejiendo sus telarañas de maldad!
Pronto en sus propias bocas caerá todo el mal que siembran.

El envidioso sufre solo su tormento.
El envidiado sigue feliz en su propio castillo de cuentos.
No envidies nunca nada de nadie
sé feliz con lo que Dios te da
y siempre el sol de la alegría en tus ojos brillará.

El envidioso es una pobre mosca,
un ruin roedor,
que ni siquiera hay que tener en cuenta,
hay que dejarlo que construya sus carretas de simpleza.
Hay mucho por hacer por esta vida,
que mirarle los zapatos mal lustrados.

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados
La envidia es el peor sentimiento que el ser humano puede padecer. Un estado mental o pesar del bien ajeno.
Es enfermiza y muy difícil de curar, por ello el sentimiento de los que no lo son, que ni el perdón es posible.
Placer inmenso Edith recorrer tus reflexivos versos
Camelia
 
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