ADEXFI
Poeta adicto al portal
La época de la rosa y el vino
Dispersos en el cuerpo. De luceros volé hacia las estrellas .
En ese momento era feliz.
Y pensé que vale la pena ser “aventado” y es que
pasan realmente cosas maravillosas.
Tome aire y fui directamente hacia ellas sin titubear
alarmando a mis entrañables amigos de infancia ya adultos los tres.
En el corazón de un barrio latino; gente linda entre música salsa,
reggae y en cada esquina un grupo de muchachos
y muchas chicas bellas caminando por el parque,
donde nos sentábamos en una banca cerca
de una estatua de la Virgen María llena de flores,
con mis dos amigos entrañables y multitud de quimeras.
Estábamos conversando de todo un poco;
de chicas, del mundo, de religión, de fiestas etc.
de repente; vimos dos bellas jóvenes de nuestra edad,
que iban al paradero del bus en una esquina.
Las vi, analicé, que adornadas son, calculé, todo de reojo,
mientras mis amigos Santiago y Carlos, las miraban tímidamente.
De repente me puse raudo en pie y les dije: “miren esto”
la luz primera de este día llego en esta preciosa noche.
Vamos a hacer algo por esta vida.
Bueno ahí fui, como un suicida, me acerqué muy cerca
y adelante el cuerpo en medio de ellas, para que me vean...
y dije lo primero lo que se me vino a la mente.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
¿adonde van? irrumpí amigablemente,
y no me llamo la atención que me respondieran naturalmente:
-vamos a una reunión- me respondió una de ellas,
que no le incomodo mi presencia, para nada.
...pero parece que se nos pasó el bus -dijo-
un poco desanimada.
Y si, se les notaba contrariadas.
Eran bellas y me agradaba estar conversando con ellas.
¿Como se llaman?
-les pregunte- con una sonrisa cariñosa
y una de ellas me contestó sin mirarme:
yo Clara y ella es Yenny.
Bonitos nombres ,yo me llamo Alfredo
-les dije- con un aire de alivio de tener
dos nuevas amigas y tan bellas...
Ah, si...ya lo sabemos ,tú eres el chico de la cuadra 12 ,
me respondió Yenny volteando la mirada hacia atrás
mirando si llegaba el bus tan esperado.
Se miraron entre ellas ;Clara miró su reloj de pulsera se miraron
y dijo :mejor regresamos.
Se dieron media vuelta y me dijeron “chao”,
con una voz dulce, en medio de su frustración
y las vi alejarse, por el solitario parque.
Regrese a la banca donde estaban Santiago y Carlos.
Santiago con su mirada irónica sonriendo
y Carlos (Testigo de Jehová) confundido como siempre.
¿Que te dijeron? ¿Donde viven? me preguntaban indiferentes,
ya acostumbrados a tener bellas amigas; eran preguntas protocolares.
¿Que me dijeron? respondí, distraído buscándolas en la distancia.
Pues, me dijeron que conocían mi nombre y donde vivía también.
Les respondí con los brazos cruzados, mirándolas como que se perdían
entre las sombras de los árboles,
a lo lejos con el corazón latiéndome con fuerza.
Dispersos en el cuerpo. De luceros volé hacia las estrellas .
En ese momento era feliz.
Y pensé que vale la pena ser “aventado” y es que
pasan realmente cosas maravillosas.
Tome aire y fui directamente hacia ellas sin titubear
alarmando a mis entrañables amigos de infancia ya adultos los tres.
En el corazón de un barrio latino; gente linda entre música salsa,
reggae y en cada esquina un grupo de muchachos
y muchas chicas bellas caminando por el parque,
donde nos sentábamos en una banca cerca
de una estatua de la Virgen María llena de flores,
con mis dos amigos entrañables y multitud de quimeras.
Estábamos conversando de todo un poco;
de chicas, del mundo, de religión, de fiestas etc.
de repente; vimos dos bellas jóvenes de nuestra edad,
que iban al paradero del bus en una esquina.
Las vi, analicé, que adornadas son, calculé, todo de reojo,
mientras mis amigos Santiago y Carlos, las miraban tímidamente.
De repente me puse raudo en pie y les dije: “miren esto”
la luz primera de este día llego en esta preciosa noche.
Vamos a hacer algo por esta vida.
Bueno ahí fui, como un suicida, me acerqué muy cerca
y adelante el cuerpo en medio de ellas, para que me vean...
y dije lo primero lo que se me vino a la mente.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
¿adonde van? irrumpí amigablemente,
y no me llamo la atención que me respondieran naturalmente:
-vamos a una reunión- me respondió una de ellas,
que no le incomodo mi presencia, para nada.
...pero parece que se nos pasó el bus -dijo-
un poco desanimada.
Y si, se les notaba contrariadas.
Eran bellas y me agradaba estar conversando con ellas.
¿Como se llaman?
-les pregunte- con una sonrisa cariñosa
y una de ellas me contestó sin mirarme:
yo Clara y ella es Yenny.
Bonitos nombres ,yo me llamo Alfredo
-les dije- con un aire de alivio de tener
dos nuevas amigas y tan bellas...
Ah, si...ya lo sabemos ,tú eres el chico de la cuadra 12 ,
me respondió Yenny volteando la mirada hacia atrás
mirando si llegaba el bus tan esperado.
Se miraron entre ellas ;Clara miró su reloj de pulsera se miraron
y dijo :mejor regresamos.
Se dieron media vuelta y me dijeron “chao”,
con una voz dulce, en medio de su frustración
y las vi alejarse, por el solitario parque.
Regrese a la banca donde estaban Santiago y Carlos.
Santiago con su mirada irónica sonriendo
y Carlos (Testigo de Jehová) confundido como siempre.
¿Que te dijeron? ¿Donde viven? me preguntaban indiferentes,
ya acostumbrados a tener bellas amigas; eran preguntas protocolares.
¿Que me dijeron? respondí, distraído buscándolas en la distancia.
Pues, me dijeron que conocían mi nombre y donde vivía también.
Les respondí con los brazos cruzados, mirándolas como que se perdían
entre las sombras de los árboles,
a lo lejos con el corazón latiéndome con fuerza.
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