Lírico.
Exp..
La escandinava
Ella tiene tres perros;
cuatro gatos; gallinas;
una parcela antigüa
perdida por el campo.
Allí se refugia del mundo,
a solas con sus animales
y su memoria;
sin nadie que la estorbe;
sin nadie que la observe
fumándose la vida
en soledad,
al calor de su estufa.
Allí recuerda
las razones que un día
la trajeron a España;
ese amor que era joven
y se atrevía a todo;
su familia, sus hijos,
como estrellas brillando en tanta noche.
Ella deja que el tiempo
se enrede en las encinas
de su casa, y se duerma
en su cocina austera;
que se esfume
muy poco a poco
entre las nubes
desgarradas por la melancolía.
Ella tiene tres perros;
cuatro gatos; gallinas;
una parcela antigüa
perdida por el campo.
Allí se refugia del mundo,
a solas con sus animales
y su memoria;
sin nadie que la estorbe;
sin nadie que la observe
fumándose la vida
en soledad,
al calor de su estufa.
Allí recuerda
las razones que un día
la trajeron a España;
ese amor que era joven
y se atrevía a todo;
su familia, sus hijos,
como estrellas brillando en tanta noche.
Ella deja que el tiempo
se enrede en las encinas
de su casa, y se duerma
en su cocina austera;
que se esfume
muy poco a poco
entre las nubes
desgarradas por la melancolía.
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