Gaita
Poeta recién llegado
Descontrol de los cinco sentidos;
paso imperceptible por los corredores,
la tarde es fría y la escuela está vacía,
sólo algún encargado por ahí
y una sala con dos o tres chicas.
La escuela, ayer,
casi despoblada, casi carente de almas.
Para colmo en el ojal de las horas
hubiese detenido el tiempo
en esa mirada,
mirarla para siempre;
hubiese tenido el fuego sagrado
y decirte lo mucho que te quería.
¡Lo mucho, que te amaba!
paso imperceptible por los corredores,
la tarde es fría y la escuela está vacía,
sólo algún encargado por ahí
y una sala con dos o tres chicas.
La escuela, ayer,
casi despoblada, casi carente de almas.
Para colmo en el ojal de las horas
hubiese detenido el tiempo
en esa mirada,
mirarla para siempre;
hubiese tenido el fuego sagrado
y decirte lo mucho que te quería.
¡Lo mucho, que te amaba!
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