La escultura.

Alonso Vicent

Poeta veterano en el portal
LA ESCULTURA.


Le erigió un altar en mitad de un desierto de voces, acaparó la arena que sus pies acariciaban cabalgando las dunas de su cintura. De saliva y labios amasó su fisonomía como escultor de lo propio y de lo ajeno; le dibujó un semblante, le borró la tristeza que simulaban los postreros trazos y la colocó en el centro de su vista cansada.

Sus plegarias rozaron la escultural presencia, se instalaron entre las tonalidades y el idílico marco que aceptó contenerlas; rezó sin voz, gritó de oído y escuchó los ecos de su creación. Buscó la soledad como única confidente, como testigo ciego de un espejismo tan real como incomprendido.

Fue la obra maestra de aquel alumno aventajado; de aquel alumno que hoy es esclavo de su propia creación.
 
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LA ESCULTURA.


Le herigió un altar en mitad de un desierto de voces, acaparó la arena que sus pies acariciaban cabalgando las dunas de su cintura. De saliva y labios amasó su fisonomía como escultor de lo propio y de lo ajeno; le dibujó un semblante, le borró la tristeza que simulaban los postreros trazos y la colocó en el centro de su vista cansada.

Sus plegarias rozaron la escultural presencia, se instalaron entre las tonalidades y el idílico marco que aceptó contenerlas; rezó sin voz, gritó de oído y escuchó los ecos de su creación. Buscó la soledad como única confidente, como testigo ciego de un espejismo tan real como incomprendido.

Fue la obra maestra de aquel alumno aventajado; de aquel alumno que hoy es esclavo de su propia creación.
Ayyy Alonso somos escultores de nuestra propia esencia y de la ajena, nos vamos modelando a lo largo de la vida con trazos más o menos marcados que nos van definiendo, nos recreamos si nuestra obra va conteniendo el significado de lo que somos, pero le vamos borrando, o lo intentamos los rastros de infelicidad, de temores y desconciertos, a veces rompemos lo que creamos por inseguridad y falta de confianza y también vamos modelando la esencia de los demás con nuestras intervenciones en su vida y con la de ellos en la nuestra... Ayyy que microrelato más profundo, bello y atgrapante, invita a participar de tu creatividad y a seguir tu arte...Bellas metáforas y bellísimas imágenes. Me ha encantado leerte, mi querido amigo. Besazos con mucho cariño y admiración.
 
Ayyy Alonso somos escultores de nuestra propia esencia y de la ajena, nos vamos modelando a lo largo de la vida con trazos más o menos marcados que nos van definiendo, nos recreamos si nuestra obra va conteniendo el significado de lo que somos, pero le vamos borrando, o lo intentamos los rastros de infelicidad, de temores y desconciertos, a veces rompemos lo que creamos por inseguridad y falta de confianza y también vamos modelando la esencia de los demás con nuestras intervenciones en su vida y con la de ellos en la nuestra... Ayyy que microrelato más profundo, bello y atgrapante, invita a participar de tu creatividad y a seguir tu arte...Bellas metáforas y bellísimas imágenes. Me ha encantado leerte, mi querido amigo. Besazos con mucho cariño y admiración.
Muchas gracias Lomi; ya ves, en este mundo cabemos todos y vamos y nos van modelando; esperemos no caer en la esclavitud de lo que se quería lograr o de nuestras propias obras.
Besos desde este gris plomizo que amenaza nieve. Yupiiiii…
 
qué frío nos llega desde tu prosa:
solo materia moldeada
sin alma
sin un trozo de tibieza
sin luz
solo sombra
sin aliento
solo barro y miseria
cuánta soledad en compañía
cuánta mala praxis
nos aqueja
en este afán
por ser artistas
sin saber el oficio
cuántas esculturas de hielo habremos logrado?
sin duda, para reflexionar, tu obra
y para dejarte mis delirios, pues solo divago con lo que pienso y lo que, quizá, realmente quisiste trasmitir
un abrazote en la distancia y siempre y lujo leerte
con todo respeto

ligiA
 
Claro que somos los escultores de nuestras formas,mas creo que las circunstancias deben influir, por lo menos de forma secundaria. Me has hecho recordar el historial de un vecino, que siendo el mejor de su promoción, termino en el callejón sin salida de la drogadicción, por experimentarla, con vistas a su tesis de medecina.
Un cordial saludo.
Castro.
 
qué frío nos llega desde tu prosa:
solo materia moldeada
sin alma
sin un trozo de tibieza
sin luz
solo sombra
sin aliento
solo barro y miseria
cuánta soledad en compañía
cuánta mala praxis
nos aqueja
en este afán
por ser artistas
sin saber el oficio
cuántas esculturas de hielo habremos logrado?
sin duda, para reflexionar, tu obra
y para dejarte mis delirios, pues solo divago con lo que pienso y lo que, quizá, realmente quisiste trasmitir
un abrazote en la distancia y siempre y lujo leerte
con todo respeto

ligiA
Somos imperfectos, y no debería ser ningún secreto. Buscar la perfección conlleva sus riesgos y la pérdida del placer de lo asimétrico y cotidiano. No digo que no existan las obras maestras, todo depende de los ojos con que se mire; pero si esa mirada se ciega en un sólo punto, se pierde toda la naturaleza viva que la rodea y nos envuelve... y total por algo inerte cuando lo realmente importante reside en el calor que se ofrece y que nos ofrecen.
Un lujo para mí este comentario tuyo, Ligia; que por mucho que se diga, que se esculpa o que se escriba, nada cobra sentido sin un interlocutor que lo interprete.
Un gran abrazo desde estas tierras de naranjos.
 
LA ESCULTURA.


Le herigió un altar en mitad de un desierto de voces, acaparó la arena que sus pies acariciaban cabalgando las dunas de su cintura. De saliva y labios amasó su fisonomía como escultor de lo propio y de lo ajeno; le dibujó un semblante, le borró la tristeza que simulaban los postreros trazos y la colocó en el centro de su vista cansada.

Sus plegarias rozaron la escultural presencia, se instalaron entre las tonalidades y el idílico marco que aceptó contenerlas; rezó sin voz, gritó de oído y escuchó los ecos de su creación. Buscó la soledad como única confidente, como testigo ciego de un espejismo tan real como incomprendido.

Fue la obra maestra de aquel alumno aventajado; de aquel alumno que hoy es esclavo de su propia creación.
No hay nada mejor amigo Alonso que el poder moldear con talento
lo que se puede dejar moldear pero creo que nunca llegaría a ser
una perfección. Interesantes letras nos dejas para disfrutar de una
buena lectura con una buena reflexión. Ha sido un placer poder
pasar a leerte. Besos y un abrazo. Tere
 
Dicen que los genios y los utópicos sobreponen su obra a su propia persona y a quienes les rodean, pocas veces se supo que fueran felices, pero seguramente la genialidad conlleva de manera inherente esa circunstancia y ese aislamiento...

Muy buena prosa, Alonso. Un abrazo amigo.
 
Claro que somos los escultores de nuestras formas,mas creo que las circunstancias deben influir, por lo menos de forma secundaria. Me has hecho recordar el historial de un vecino, que siendo el mejor de su promoción, termino en el callejón sin salida de la drogadicción, por experimentarla, con vistas a su tesis de medecina.
Un cordial saludo.
Castro.
¡Joder, qué tesis más peligrosa! Mi amigo (si bien era de ciencias políticas) la hizo sobre un personaje de la zona y de otros tiempos. El peligro fue menor, pero aun así no la acabó hasta que no se jubiló... ¡Ostras, ya me he equivocado, que lo que digo era el doctorado. Y digo yo, ¿ahora para qué lo quiere?, si tiene de "to". Pero lo que más me gusta de él es que es un tío estupendo. Al fin y al cabo, la cercanía es lo que llega.
Muchas gracias Castro; que el micro salió de un momento dado y son muchos los que veo que provoca.
Un saludo y muchas gracias compañero.
 
No hay nada mejor amigo Alonso que el poder moldear con talento
lo que se puede dejar moldear pero creo que nunca llegaría a ser
una perfección. Interesantes letras nos dejas para disfrutar de una
buena lectura con una buena reflexión. Ha sido un placer poder
pasar a leerte. Besos y un abrazo. Tere
Hola Tere; yo, la verdad, esculpir esculpo poco; si acaso picar alguna pared y dejarla a piedra vista... que es lo que me gusta, los interiores.
Muchas gracias y te manda un abrazo esta enorme imperfección... pero con cariño.
 
Dicen que los genios y los utópicos sobreponen su obra a su propia persona y a quienes les rodean, pocas veces se supo que fueran felices, pero seguramente la genialidad conlleva de manera inherente esa circunstancia y ese aislamiento...

Muy buena prosa, Alonso. Un abrazo amigo.
¡Cuánta razón tienes! No conozco a ningún genio (igual la culpa es mía) que no haya sufrido en vida sus escarceos. Seguramente las uvas están verdes, pero ya no quiero ser genial... yo quiero ser hedonista. De todas maneras ya veremos, que ni eso tengo claro.
Lo que sí tengo claro es el café y el abrazo para mi estimado Luis.
 
Ay Lomi, que no nevó; sólo hizo mucho frío. Otra vez será, que aquí en Valencia no es algo habitual. Un abrazo desde estas nubes y llovizna de hoy... que nos ha librado del trabajo.
Besos.
No te preocupes que yo subo a Sierra Nevada y pongo un ventilador con fuerza y potencia cuyos vientos lleguen hasta Valencia jejejeje..MuááááááááaTQM
 
LA ESCULTURA.


Le herigió un altar en mitad de un desierto de voces, acaparó la arena que sus pies acariciaban cabalgando las dunas de su cintura. De saliva y labios amasó su fisonomía como escultor de lo propio y de lo ajeno; le dibujó un semblante, le borró la tristeza que simulaban los postreros trazos y la colocó en el centro de su vista cansada.

Sus plegarias rozaron la escultural presencia, se instalaron entre las tonalidades y el idílico marco que aceptó contenerlas; rezó sin voz, gritó de oído y escuchó los ecos de su creación. Buscó la soledad como única confidente, como testigo ciego de un espejismo tan real como incomprendido.

Fue la obra maestra de aquel alumno aventajado; de aquel alumno que hoy es esclavo de su propia creación.
Precioso y original poema cuya lectura no dejará a nadie indiferente, amigo Alonso.
Un abrazo, poeta.
 
No te preocupes que yo subo a Sierra Nevada y pongo un ventilador con fuerza y potencia cuyos vientos lleguen hasta Valencia jejejeje..MuááááááááaTQM
¡Caray, Lomi, a ver si nos vas a helar la cosecha de naranja!... que de eso dependo para pasar el resto del año, ja, ja, ja. Pero bienvenida sea la nieve si no hiela. Allá donde tengo el refugio de montaña sí que nevó... pero no pude ir a verlo.
Besos y mil gracias; los esquís seguirán en la andana hasta el próximo año, je je.
 
¡Caray, Lomi, a ver si nos vas a helar la cosecha de naranja!... que de eso dependo para pasar el resto del año, ja, ja, ja. Pero bienvenida sea la nieve si no hiela. Allá donde tengo el refugio de montaña sí que nevó... pero no pude ir a verlo.
Besos y mil gracias; los esquís seguirán en la andana hasta el próximo año, je je.
Ojalá haya un cosechón de naranjas aún a pesar de las heladas jejejeje. Más besazoooos.
 
Un corto pero maravilloso tour entre la realidad y la ilusión. Cuando sea grande me gustaría escribir como tú :) Un abrazo
Ja, ja, ja; yo jugaba al frontenis y cada vez que alguien me pregunta si no pienso volver a jugar le digo que sí, que volveré a jugar, pero cuando sea mayor, je je je.
Muchas gracias, Miguel… que tú también tienes pinta de deportista, y de escribir no hablo, que lo haces estupendamente.Un gran abrazo amigo poeta.
 
LA ESCULTURA.


Le erigió un altar en mitad de un desierto de voces, acaparó la arena que sus pies acariciaban cabalgando las dunas de su cintura. De saliva y labios amasó su fisonomía como escultor de lo propio y de lo ajeno; le dibujó un semblante, le borró la tristeza que simulaban los postreros trazos y la colocó en el centro de su vista cansada.

Sus plegarias rozaron la escultural presencia, se instalaron entre las tonalidades y el idílico marco que aceptó contenerlas; rezó sin voz, gritó de oído y escuchó los ecos de su creación. Buscó la soledad como única confidente, como testigo ciego de un espejismo tan real como incomprendido.

Fue la obra maestra de aquel alumno aventajado; de aquel alumno que hoy es esclavo de su propia creación.

¿Sabes Vicent ? cuando he leido la primera parte de tu estupendo micro han venido a mi mente esas arquitecturas y esculturas grandiosas que se hacen con arena en las playas y he pensado en como se idolatra el arte aunque yo creo que la creatividad de los grandes artistas, verdaderos genios no aisla más bien confluye con la vida e intenta darle una salida. Si un artista es esclavo de su obra es un ser desgraciado y el arte su verdugo.
Me ha parecido un relato muy bueno y muy triste.
Más Abrazos
 
LA ESCULTURA.


Le erigió un altar en mitad de un desierto de voces, acaparó la arena que sus pies acariciaban cabalgando las dunas de su cintura. De saliva y labios amasó su fisonomía como escultor de lo propio y de lo ajeno; le dibujó un semblante, le borró la tristeza que simulaban los postreros trazos y la colocó en el centro de su vista cansada.

Sus plegarias rozaron la escultural presencia, se instalaron entre las tonalidades y el idílico marco que aceptó contenerlas; rezó sin voz, gritó de oído y escuchó los ecos de su creación. Buscó la soledad como única confidente, como testigo ciego de un espejismo tan real como incomprendido.

Fue la obra maestra de aquel alumno aventajado; de aquel alumno que hoy es esclavo de su propia creación.

A imagen y semejanza... da un poco de miedo eh?.

Un placer la visita Alonso.

Abrazos
 
¿Sabes Vicent ? cuando he leido la primera parte de tu estupendo micro han venido a mi mente esas arquitecturas y esculturas grandiosas que se hacen con arena en las playas y he pensado en como se idolatra el arte aunque yo creo que la creatividad de los grandes artistas, verdaderos genios no aisla más bien confluye con la vida e intenta darle una salida. Si un artista es esclavo de su obra es un ser desgraciado y el arte su verdugo.
Me ha parecido un relato muy bueno y muy triste.
Más Abrazos
Hola Valentina. Sí, yo también creo que el arte debe de unir y no aislar y que las obsesiones nunca fueron buenas; de ahí la tristeza del relato de un hombre que se encierra con su obra y le da la espalda al mundo.
Muchas gracias, Valentina, y besos para toda la semana desde estas lluvias festivas... dormilona.
 

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