BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Para sacar punta al lápiz del consuelo,
amanecer entre sábanas de raso o de terciopelo,
con un cuerpo metido en los omóplatos
como un pámpano de uva tendido y tenso.
Para dejar la tristeza bien aparcada,
sin manchar el mapa de la dicha, el vino
amargo de la desidia.
Para retirar las cortinas de la rutina,
cortar el pelo a los pájaros de la venganza,
y administrar los dichos con los hechos,
los hechos con los dichos.
Para obtener de la sensatez su parte de locura,
tan necesaria en este tiempo de banderas sin emblema,
de geografías eliminadas a la España vacía.
©
amanecer entre sábanas de raso o de terciopelo,
con un cuerpo metido en los omóplatos
como un pámpano de uva tendido y tenso.
Para dejar la tristeza bien aparcada,
sin manchar el mapa de la dicha, el vino
amargo de la desidia.
Para retirar las cortinas de la rutina,
cortar el pelo a los pájaros de la venganza,
y administrar los dichos con los hechos,
los hechos con los dichos.
Para obtener de la sensatez su parte de locura,
tan necesaria en este tiempo de banderas sin emblema,
de geografías eliminadas a la España vacía.
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