Algunas noches los espejos
Suelen empañarse y no nos dejan ver
Que hay detrás de sus cuerpos,
La transparencia se hace sudor
Si el fuego alimenta lo crucial
Cuando la sangre parece agilizarse.
Encierra la noche en una lámpara
Y presiente el destino tan real
Que ya no espera a que lo llamen,
Desea hacerle el amor a la muerte
Hasta que acabe en cenizas
Esparcidas en frió desierto.
Abre, abre la piel que te envuelve
Y deja conocerte sin espadas,
Deja, deja correr la sangre del árbol
Que a tu naturaleza pertenece,
Expande tu sabiduría
Hasta que la locura te reciba.
No me enfríes con tus juegos
De victorias pasadas
Que han de revivir en este instante,
Deja que el castigo fluya
Con total desesperación
Para ver que nos espera de el.
Suelen empañarse y no nos dejan ver
Que hay detrás de sus cuerpos,
La transparencia se hace sudor
Si el fuego alimenta lo crucial
Cuando la sangre parece agilizarse.
Encierra la noche en una lámpara
Y presiente el destino tan real
Que ya no espera a que lo llamen,
Desea hacerle el amor a la muerte
Hasta que acabe en cenizas
Esparcidas en frió desierto.
Abre, abre la piel que te envuelve
Y deja conocerte sin espadas,
Deja, deja correr la sangre del árbol
Que a tu naturaleza pertenece,
Expande tu sabiduría
Hasta que la locura te reciba.
No me enfríes con tus juegos
De victorias pasadas
Que han de revivir en este instante,
Deja que el castigo fluya
Con total desesperación
Para ver que nos espera de el.