LaURis
Amor Completo
Esta mirada en el horizonte
impulsa fehacientemente
la esperanza de encontrarte
diáfano, sonriente,
con las pupilas dilatadas
y la ansiedad exorbitante de tus adentros.
Tengo los labios secos en el exilio,
sollozando la estructura honda de tu boca,
la lengua húmeda de tus palabras
embriagadas de besos escondidos
en espera de su salida.
No puedo obviar mi piel
en semejanza a la hoja bailarina
del frío otoño.
¡Como necesito de tus manos!
para no revolotear en el vacío
y ser parte del artífice de tu cuerpo.
Puedo esperar toda una vida,
pero ésta se difunde con el tiempo,
a lo cual, serena, pasiva y sensata
predispuse: ser parte del árbol fructífero,
gozar de la fragancia de tu espalda
y perderme en la ola blanca de tu mirada.
Paciente se nos ha hecho la espera,
con tanta sed me he apresurado
para llegar a tu morada.
.......................... A mi amado; César.
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