Mi vida y mi muerte
allá se encuentran...
ríen,
descansan,
juegan
y esperan
en la cálida hondura
del corazón que tú,
siempre paciente,
a mí muestras.
Mi noche y mi día
allá los busco,
en la tierna fantasía
de todos tus deseos,
en el cuerdo delirio
de unos besos....
... besos de tus labios
como lunas
que se sumergen
en el oleaje
de mi embravecido océano...
Mi calma y mi lucha
allá las espero,
en el soplo de tus caricias...
cada una de ellas
como regalo entregado
del cuerpo que nos arde,
codicia desatada,
canto de seda,
la sinfonía blanca
de unas almas
por siempre fundidas
en la postrera luz
de la preñada eternidad.
allá se encuentran...
ríen,
descansan,
juegan
y esperan
en la cálida hondura
del corazón que tú,
siempre paciente,
a mí muestras.
Mi noche y mi día
allá los busco,
en la tierna fantasía
de todos tus deseos,
en el cuerdo delirio
de unos besos....
... besos de tus labios
como lunas
que se sumergen
en el oleaje
de mi embravecido océano...
Mi calma y mi lucha
allá las espero,
en el soplo de tus caricias...
cada una de ellas
como regalo entregado
del cuerpo que nos arde,
codicia desatada,
canto de seda,
la sinfonía blanca
de unas almas
por siempre fundidas
en la postrera luz
de la preñada eternidad.