La espera.

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LA ESPERA.


Cada vez es más amarilla la tarde.
No sé si Dios la prende fuego.

Yo no sé nada.

Los pájaros siguen una ruta laboriosa en el cielo sucio de aviones.
La calle deja caer su maquinaria simple en la vereda rota.
Alguien dibuja con apurada caligrafía de beodo una pared;

forma el orín cementerio de soles
en la secreta acequia que alimenta
los árboles de un verde alto y puro.

La mujer junto a un hombre de anteojos negros
busca en su bolso el numen que brilla metálico
en los negros ojos del niño que vende estampas;

rueda de la mano blanca
a la pobre mano la moneda.

Pasa un simulacro de tranvía que
no engaña a los turistas alemanes (ni a nadie);

él que ríe toma una fotografía.

Se prende la primera serie de inútiles luces.
La ciudad suelta su oscura cabellera india.

¿Vendrá? ; _ Pregunto al dios de los relojes.
¡Vendrá! ; _ Responde (igual que hace una hora).

Yo le creo.

Pido el tercer café.
Miro esa gran nube de tormenta.
Forma trasatlánticos rosas en los celestes astilleros del aire.



08/01/2010
 
Última edición:
*******************
El movimiento de la vida, que se queja en los relojes y minutos.
Tanto, como se queja la vida por las calles, en espera, la espera de todos.

Y a la espera, surgirá también la necesidad de encontrarla.

Magnífico escrito, encantada de leerlo.
Saludos cordiales.
*******************
 
Qué manera de concebir la espera estimado Gustavo, alrededor de una maraña de situaciones que se hacen tan grises como espesas...

Todo un placer.

Saludos,
 
LA ESPERA.

Cada vez es más amarilla la tarde.
No sé si Dios la prende fuego.

Yo no sé nada.

Los pájaros siguen una ruta laboriosa en el cielo sucio de aviones.
La calle deja caer su maquinaria simple en la vereda rota.
Alguien dibuja con apurada caligrafía de beodo una pared;

forma el orín cementerio de soles
en la secreta acequia que alimenta
los árboles de un verde alto y puro.

La mujer junto a un hombre de anteojos negros
busca en su bolso el numen que brilla metálico
en los negros ojos del niño que vende estampas;

ruedan de la mano blanca
a la pobre mano la moneda.

Pasa un simulacro de tranvía que
no engaña a los turistas alemanes (ni a nadie);

él que ríe toma una fotografía.

Se prende la primera serie de inútiles luces.
La ciudad suelta su oscura cabellera india.

_ “¿Vendrá?”_ Pregunto al dios de los relojes.
_ “¡Vendrá!”_ Responde (igual que hace una hora).

Yo le creo.

Pido el tercer café.
Miro esa gran nube de tormenta.
Forma trasatlánticos rosas en los celestes astilleros del aire.



08/01/2010

Dentro de esa vista panoramica veo al poeta al lado de un viejo con un enorme reloj de muñeca, casi se cae como hacen los adictos de la metadona, pero no se cae. El mundo sigue en pie y el poeta, tú, Gustavo, también sigue, lleva alas, pero no sabe que sabe volar, y eso es motivo de mucha, muy buena poesía, excelente poesía, como esta espera. Mis respetos,

E. R. Aristy-ERA
 

Hola Gustavo:

Una manera muy amena de ver pasar la vida en un cafe..
Una colección de imágenes surealistas que me sacaron
de este mundo y me trasnportaron al múndo utópico de tus letras.

Saludos cordiales.
Angel.
El Armador de Sonetos.
 
Una espera en la que nos permites descubrir los colores de la vida real, en la que -a ratos- se desdibuja la esperanza.
Un placer leerte!
Besos,
Chiqui.-
 
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El movimiento de la vida, que se queja en los relojes y minutos.
Tanto, como se queja la vida por las calles, en espera, la espera de todos.

Y a la espera, surgirá también la necesidad de encontrarla.

Magnífico escrito, encantada de leerlo.
Saludos cordiales.
*******************


Muchas gracias señorita Kattherine que hermosas palabras deja usted en este poema, es un gusto verla por primera vez en mis letras, espero se repita!!:). Un cordial saludo para usted desde Mendoza.
 
Dentro de esa vista panoramica veo al poeta al lado de un viejo con un enorme reloj de muñeca, casi se cae como hacen los adictos de la metadona, pero no se cae. El mundo sigue en pie y el poeta, tú, Gustavo, también sigue, lleva alas, pero no sabe que sabe volar, y eso es motivo de mucha, muy buena poesía, excelente poesía, como esta espera. Mis respetos,

E. R. Aristy-ERA

Mis respetos para vos también talentosa ERA, me alegro que te gustara este poema, me resultan muy gratas tus palabras también.

Un gran saludo desde Mendoza para vos. :::blush:::
 
Hola Gustavo:

Una manera muy amena de ver pasar la vida en un cafe..
Una colección de imágenes surealistas que me sacaron
de este mundo y me trasnportaron al múndo utópico de tus letras.

Saludos cordiales.
Angel.
El Armador de Sonetos.

Hola Ángel, un gran mensaje el suyo, espero que ese mundo le resultara agradable, yo creo que sí! Muchas gracias por sus palabras, un saludo para usted desde Mendoza
 
LA ESPERA.

Cada vez es más amarilla la tarde.
No sé si Dios la prende fuego.

Yo no sé nada.

Los pájaros siguen una ruta laboriosa en el cielo sucio de aviones.
La calle deja caer su maquinaria simple en la vereda rota.
Alguien dibuja con apurada caligrafía de beodo una pared;

forma el orín cementerio de soles
en la secreta acequia que alimenta
los árboles de un verde alto y puro.

La mujer junto a un hombre de anteojos negros
busca en su bolso el numen que brilla metálico
en los negros ojos del niño que vende estampas;

rueda de la mano blanca
a la pobre mano la moneda.

Pasa un simulacro de tranvía que
no engaña a los turistas alemanes (ni a nadie);

él que ríe toma una fotografía.

Se prende la primera serie de inútiles luces.
La ciudad suelta su oscura cabellera india.

_ “¿Vendrá?”_ Pregunto al dios de los relojes.
_ “¡Vendrá!”_ Responde (igual que hace una hora).

Yo le creo.

Pido el tercer café.
Miro esa gran nube de tormenta.
Forma trasatlánticos rosas en los celestes astilleros del aire.



08/01/2010



Encantador escrito, imágenes que transportan a un ciclo vicioso, una escena en especial, que quedo con aquel café en bajo la noche Colombiana, me trajo algunos recuerdos, un placer pasar, besitos envueltos en poesía

Lau
 
Dentro de esa vista panoramica veo al poeta al lado de un viejo con un enorme reloj de muñeca, casi se cae como hacen los adictos de la metadona, pero no se cae. El mundo sigue en pie y el poeta, tú, Gustavo, también sigue, lleva alas, pero no sabe que sabe volar, y eso es motivo de mucha, muy buena poesía, excelente poesía, como esta espera. Mis respetos,

E. R. Aristy-ERA

Cuando esperas, invitas a todos y a todo a tu alrededor a formar parte de la comitiva. Saludos y estrellas a tus reflexivos versos.
 
Siempre he pensado que la espera puede ser fastidiosa y a veces no lo es. Todo depende de cómo se vean los detalles de la vida. Todo puede ser un tiempo de frustración o meditación. Me gustó mucho el poema, empieza y termina con un ritmo delicado, y en medio existe un climax magnífico.

Un placer pasar. Un abrazo.
 
Siempre he pensado que la espera puede ser fastidiosa y a veces no lo es. Todo depende de cómo se vean los detalles de la vida. Todo puede ser un tiempo de frustración o meditación. Me gustó mucho el poema, empieza y termina con un ritmo delicado, y en medio existe un climax magnífico.

Un placer pasar. Un abrazo.

Gracias por tus amables palabras, me alegro saber que hallas encontrado estas sensaciones en el poema. Un placer y otro abrazo para vos desde Mendoza.
 
Última edición:
LA ESPERA.

Cada vez es más amarilla la tarde.
No sé si Dios la prende fuego.

Yo no sé nada.

Los pájaros siguen una ruta laboriosa en el cielo sucio de aviones.
La calle deja caer su maquinaria simple en la vereda rota.
Alguien dibuja con apurada caligrafía de beodo una pared;

forma el orín cementerio de soles
en la secreta acequia que alimenta
los árboles de un verde alto y puro.

La mujer junto a un hombre de anteojos negros
busca en su bolso el numen que brilla metálico
en los negros ojos del niño que vende estampas;

rueda de la mano blanca
a la pobre mano la moneda.

Pasa un simulacro de tranvía que
no engaña a los turistas alemanes (ni a nadie);

él que ríe toma una fotografía.

Se prende la primera serie de inútiles luces.
La ciudad suelta su oscura cabellera india.

_ “¿Vendrá?”_ Pregunto al dios de los relojes.
_ “¡Vendrá!”_ Responde (igual que hace una hora).

Yo le creo.

Pido el tercer café.
Miro esa gran nube de tormenta.
Forma trasatlánticos rosas en los celestes astilleros del aire.



08/01/2010
Majestuosa manera de describir eso que para muchos es una inutil perdida de tiempo,para ti la espera deja imagenes que se desdibujan mientras transcurre el segundero...esplendido pero eso debes ya saberlo,siempre mi admiracion a tus escritos
SALUDOS
 
LA ESPERA.

Cada vez es más amarilla la tarde.
No sé si Dios la prende fuego.

Yo no sé nada.

Los pájaros siguen una ruta laboriosa en el cielo sucio de aviones.
La calle deja caer su maquinaria simple en la vereda rota.
Alguien dibuja con apurada caligrafía de beodo una pared;

forma el orín cementerio de soles
en la secreta acequia que alimenta
los árboles de un verde alto y puro.

La mujer junto a un hombre de anteojos negros
busca en su bolso el numen que brilla metálico
en los negros ojos del niño que vende estampas;

rueda de la mano blanca
a la pobre mano la moneda.

Pasa un simulacro de tranvía que
no engaña a los turistas alemanes (ni a nadie);

él que ríe toma una fotografía.

Se prende la primera serie de inútiles luces.
La ciudad suelta su oscura cabellera india.

_ “¿Vendrá?”_ Pregunto al dios de los relojes.
_ “¡Vendrá!”_ Responde (igual que hace una hora).

Yo le creo.

Pido el tercer café.
Miro esa gran nube de tormenta.
Forma trasatlánticos rosas en los celestes astilleros del aire.



08/01/2010

Sublimes las esperas que nos permiten el juego de la observación...


Saludos
 
Bellísimas las imágenes un tanto surrealistas,
el reloj sinónimo de espera, esa imagen muy bien construida
todas y cada una dando la campanada precisa en tus versos
Es grato leerte en un poema tan exquisito en ese vuelo del poeta.
Sin duda una exclente pieza poética.
Saludos cordiales hasta Mendoza.
y mis aplausos
Ligia

PD. Vine desde el video poema hasta acá.
 
Ligia Calderón Romero;2889086 dijo:
Bellísimas las imágenes un tanto surrealistas,
el reloj sinónimo de espera, esa imagen muy bien construida
todas y cada una dando la campanada precisa en tus versos
Es grato leerte en un poema tan exquisito en ese vuelo del poeta.
Sin duda una exclente pieza poética.
Saludos cordiales hasta Mendoza.
y mis aplausos
Ligia

PD. Vine desde el video poema hasta acá.

Muchas gracias mi cariño para vos.
 

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