La espera
Ya te estaba esperando
ya te había visto en el reflejo
del cristal de mi reloj de arena
antes, incluso, de haberse quebrado
antes de ver al último grano
escaparse por entre sus dientes
ya sabía cómo era tu rostro
cómo serían tus manos
cuál sería el tono de tu llanto
había imitado también tu paso
había hablado con tu acento
tenía todo planeado:
mi rostro lavado
mi traje flamante
hasta el abrazo había entrenado
¿dices que estás de paso?
¡¿y qué hago con mi entusiasmo?!
-recoge la arena dices
-devuelve la vida a los años.
no hay tiempo para eso,
la vida se me está acabando
si estuve tantos años esperando que vinieras
los pocos segundos que aún me quedan
tendré que agotarlos recordando
que estuviste aquí, aunque fuera de paso.
Ya te estaba esperando
ya te había visto en el reflejo
del cristal de mi reloj de arena
antes, incluso, de haberse quebrado
antes de ver al último grano
escaparse por entre sus dientes
ya sabía cómo era tu rostro
cómo serían tus manos
cuál sería el tono de tu llanto
había imitado también tu paso
había hablado con tu acento
tenía todo planeado:
mi rostro lavado
mi traje flamante
hasta el abrazo había entrenado
¿dices que estás de paso?
¡¿y qué hago con mi entusiasmo?!
-recoge la arena dices
-devuelve la vida a los años.
no hay tiempo para eso,
la vida se me está acabando
si estuve tantos años esperando que vinieras
los pocos segundos que aún me quedan
tendré que agotarlos recordando
que estuviste aquí, aunque fuera de paso.