alexander akerman
Poeta recién llegado
La Espera
Hoy, mi imaginación vuela entre el diurno doliente de Neruda,
entre las letras enamoradas de Gabriela Mistral,
entre las pinturas de Picasso creando la duda,
entre los cuentos de Cervantes que me llevan más allá.
Hoy, mis sueños de poeta me llevan a recitar en medio areópago de Atenas,
me llevan a recitar entre los salones de la corte del rey Salomón,
me llevan a vivir mis días, en medio de alegrías y penas,
a desempolvar mis recuerdos de amor y corazón.
Acá estoy París, café de bulevar,
desentrañando las letras desnudas de poesía,
ojeando las páginas enamoradas de Bosshardt,
imaginándote amor mío, entre los hilos de mi vida.
Hoy, mi imaginación vuela entre el diurno doliente de Neruda,
entre las letras enamoradas de Gabriela Mistral,
entre las pinturas de Picasso creando la duda,
entre los cuentos de Cervantes que me llevan más allá.
Hoy, mis sueños de poeta me llevan a recitar en medio areópago de Atenas,
me llevan a recitar entre los salones de la corte del rey Salomón,
me llevan a vivir mis días, en medio de alegrías y penas,
a desempolvar mis recuerdos de amor y corazón.
Acá estoy París, café de bulevar,
desentrañando las letras desnudas de poesía,
ojeando las páginas enamoradas de Bosshardt,
imaginándote amor mío, entre los hilos de mi vida.
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