La espera

Se que vendrás porque te espero
Quien sabes si en minutos
O quizás en un siglo
Pero vendrás sin dudas

Aquellos días fatuos
Marcaron mi espejismo
Miradas diferentes
El roce posesivo

Y mientras tanto urgido
Moría de esperanza
Al menos un minuto
Cuando hablaba contigo

Confeciones desnudas
De todo lo prohibido
El sin dudas sabía
Que te había perdido

Y en los atardeceres
Se acercaba la luna
Para ser confidente
De aquel amor enchido

Nunca pedimos nada
Ni siquiera jamás lo permitimos
Ni hablamos del pecado
Porque estaba prohibido

Pero vendrás un día
Bien sabes lo que digo
Quizas en otras vidas
Quizas en el exilio

Yo te espero lo sabes
Tampoco tengas miedo
Si por culpa de todo
Vivimos un martirio

Porque de tanto amarnos
Ya Dios lo ha permitido
 
Se que vendrás porque te espero
Quien sabes si en minutos
O quizás en un siglo
Pero vendrás sin dudas

Aquellos días fatuos
Marcaron mi espejismo
Miradas diferentes
El roce posesivo

Y mientras tanto urgido
Moría de esperanza
Al menos un minuto
Cuando hablaba contigo

Confeciones desnudas
De todo lo prohibido
El sin dudas sabía
Que te había perdido

Y en los atardeceres
Se acercaba la luna
Para ser confidente
De aquel amor enchido

Nunca pedimos nada
Ni siquiera jamás lo permitimos
Ni hablamos del pecado
Porque estaba prohibido

Pero vendrás un día
Bien sabes lo que digo
Quizas en otras vidas
Quizas en el exilio

Yo te espero lo sabes
Tampoco tengas miedo
Si por culpa de todo
Vivimos un martirio

Porque de tanto amarnos
Ya Dios lo ha permitido
Un poema que nos contagia de nostalgia y de ansiedad, pues La espera hace que un momento sea una eternidad. Me gustó el diálogo complice que emprendes con tu musa, es muy romantico y cautivante. Con un final que es una profecía que está por cumplirse.
Felicitaciones por tu inspiración.
Rodrigo del Río
 
Se que vendrás porque te espero
Quien sabes si en minutos
O quizás en un siglo
Pero vendrás sin dudas

Aquellos días fatuos
Marcaron mi espejismo
Miradas diferentes
El roce posesivo

Y mientras tanto urgido
Moría de esperanza
Al menos un minuto
Cuando hablaba contigo

Confeciones desnudas
De todo lo prohibido
El sin dudas sabía
Que te había perdido

Y en los atardeceres
Se acercaba la luna
Para ser confidente
De aquel amor enchido

Nunca pedimos nada
Ni siquiera jamás lo permitimos
Ni hablamos del pecado
Porque estaba prohibido

Pero vendrás un día
Bien sabes lo que digo
Quizas en otras vidas
Quizas en el exilio

Yo te espero lo sabes
Tampoco tengas miedo
Si por culpa de todo
Vivimos un martirio

Porque de tanto amarnos
Ya Dios lo ha permitido
Bella melancolía para un certero poema de ausencias. Me gustó amigo Williams. Un abrazo. Paco.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba