alejandro navarro
Poeta recién llegado
Puedo describir una noche,
¡cuan oscuridad!
pareciere que llegasen a ser vacías,
¡cuan largas esperas!,
¿podrian sus ojos iluminarlas?,
¡decidme pues cuan realidad existen en ellos!,
cuan destellos pueden iluminar los senderos,
¡guiadme los pasos!
¡guiadme en tu verdad!,
deja que me calle para escuchar tu alma
y el palpitar de tu corazón,
¡hazte brillar ahora y sentir la profundidad de tu alma!,
transparenta esa sonrisa,
dejad que todo vaya en calma,
para que no hayan sorpresas,
¡habladme pues bella calma!,
y deja que la fragilidad comience abrir las puertas de la esperanza,
no detengas de tu voz en un callar,
deja que entre los sueños comencemos a fundirnos
como dos estrellas en el firmamento,
mantenedme despierto en este cuento que dormir ya no quiero,
las pesadillas podrán llegar y arrebatarme el alma,
dejadme pues con este contento
que ahora por ti siento.
¡cuan oscuridad!
pareciere que llegasen a ser vacías,
¡cuan largas esperas!,
¿podrian sus ojos iluminarlas?,
¡decidme pues cuan realidad existen en ellos!,
cuan destellos pueden iluminar los senderos,
¡guiadme los pasos!
¡guiadme en tu verdad!,
deja que me calle para escuchar tu alma
y el palpitar de tu corazón,
¡hazte brillar ahora y sentir la profundidad de tu alma!,
transparenta esa sonrisa,
dejad que todo vaya en calma,
para que no hayan sorpresas,
¡habladme pues bella calma!,
y deja que la fragilidad comience abrir las puertas de la esperanza,
no detengas de tu voz en un callar,
deja que entre los sueños comencemos a fundirnos
como dos estrellas en el firmamento,
mantenedme despierto en este cuento que dormir ya no quiero,
las pesadillas podrán llegar y arrebatarme el alma,
dejadme pues con este contento
que ahora por ti siento.