sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
La esperanza prohibida,
se volvía sin vida,
donde su alma cristalina,
era su voz de la mágicas señorías.
Adiós entre el laberinto de sus labios,
esa esperanza que caía entre los versos,
en el poema de los tiempos,
adiós a los juramentos,
es poesía de su boca,
de fragancia de rosa,
donde esta su voz,
metida entre mis labios,
donde esta su olor,
sudada entre mi olfato,
donde viene su arte,
donde se acentúa el aire,
así se escriben los versos
en el tiempo de los bellos deseos,
la voz que conquista a un trueno,
la velocidad de un rayo para ver al alba,
la mágica forma de saludar en verso
los deseos que caen para forzar su rima,
la velocidad del aire
que se instala en la vida,
la caricia de un beso
que se siente protegido
la velocidad de un amor
que se encontró en sus dientes
esos labios que interactuaban con los lados
de sus besos,
porque la esperanza era prohibida
para llegar a sus reflejos.