Clavada tengo la espina
de la flor más bella,
la cual hizo me una herida
que nunca se cierra
y que a horas intempestivas
siempre me desvela.
Clavada está en mi retina,
aquella mirada
que me regaló la rima
sencilla y profana
que ilumina ahora la vida
de mi alma apagada.
Porque en mis labios está
el beso que no me diste
solo porque no quisiste
que yo te quisiese más
Porque no podré olvidar
todo aquello que dijiste
con lo que al final hiciste
que yo aprendiera a amar.
Clavada tengo la espina,
aquella mirada
la cual hizo me una herida
que nunca se cierra
que apaga ahora mi vida
ya no iluminada.
Porque no podré olvidar
el beso que no me diste
con lo que al final hiciste
que yo te quisiese más
de la flor más bella,
la cual hizo me una herida
que nunca se cierra
y que a horas intempestivas
siempre me desvela.
Clavada está en mi retina,
aquella mirada
que me regaló la rima
sencilla y profana
que ilumina ahora la vida
de mi alma apagada.
Porque en mis labios está
el beso que no me diste
solo porque no quisiste
que yo te quisiese más
Porque no podré olvidar
todo aquello que dijiste
con lo que al final hiciste
que yo aprendiera a amar.
Clavada tengo la espina,
aquella mirada
la cual hizo me una herida
que nunca se cierra
que apaga ahora mi vida
ya no iluminada.
Porque no podré olvidar
el beso que no me diste
con lo que al final hiciste
que yo te quisiese más