luci2
Poeta adicto al portal
Te crees el eje del mundo, ante tanta multitud, como figura inmóvil, para todas las miradas, cuando paseas, por todo edificio de la calle principal, el horizonte cual miras, no es el mismo, que otros divisan. No tiene nada que ver contigo esa linda estatua.
El mundo gira, no entorno a ti, simplemente gira, de ser mujer, (Con todo el respeto del mundo a las mujeres, es una frase, que tú, sueles emplear) serías más altivo, de lo que ya eres.
Y nada de nada, es como tu lo pintas, al menos, no en sanguina, que tanto me gusta, son bocetos de tu mente obtusa.
No probaste la manzana, pues tú, eras la serpiente, que con cara de inocente, convences y envuelves a toda criatura humana, el veneno, es poco, a la realidad de tu ignorancia, porque aun, no te percatas de lo que haces y a quién perjudicas.
Impulsivo y con sed de venganza, de un pasado a cuestas, muerto, como la estatua, que se desnuda con verdades, siendo coherente, con el escaso ropaje y con la dicha, a diferencia de ti, de complejos absurdos y con los brazos extendidos al mundo.
La repulsión de ese dolor que no cesa, porque no has permitido el antídoto, aprovechando que tienes a tu alcance un buen puesto de trabajo, pan que llevarte a la boca, techo seguro, salud, amor, que niegas y desprecias.
De bronce o marmolina, es tu silueta, inerte, son tus palabras, silenciosas, que solo las palomas, murmuran tras posarse en tu rostro, llanto perezoso, tanto como las ganas de ser feliz y pasar página a este mundo de vaivenes, que te zarandea, al son que él quiere, por lo tanto, acepta de una vez, que no eres, ni menos, ni más que el resto de los seres humanos.
Cuando viajaste a Roma, Paris, Egipto, mientras, otros padecían, nadie es castigado, solo obtendrá los resultados de una mala acción, no procede que uno se recree en sus errores, mientras el mundo continua girando, se pierde momentos, que ya, puede que nunca recupere, has de despertar y reaccionar, hay que oír y hacerse escuchar, de forma serena.
Si por cosas de la vida, desapareciera la estatua del pueblo, todos la recordaran para siempre, pero si tu, desapareces del pueblo, nadie te echará en falta, si no cambias el chip
El mundo gira, no entorno a ti, simplemente gira, de ser mujer, (Con todo el respeto del mundo a las mujeres, es una frase, que tú, sueles emplear) serías más altivo, de lo que ya eres.
Y nada de nada, es como tu lo pintas, al menos, no en sanguina, que tanto me gusta, son bocetos de tu mente obtusa.
No probaste la manzana, pues tú, eras la serpiente, que con cara de inocente, convences y envuelves a toda criatura humana, el veneno, es poco, a la realidad de tu ignorancia, porque aun, no te percatas de lo que haces y a quién perjudicas.
Impulsivo y con sed de venganza, de un pasado a cuestas, muerto, como la estatua, que se desnuda con verdades, siendo coherente, con el escaso ropaje y con la dicha, a diferencia de ti, de complejos absurdos y con los brazos extendidos al mundo.
La repulsión de ese dolor que no cesa, porque no has permitido el antídoto, aprovechando que tienes a tu alcance un buen puesto de trabajo, pan que llevarte a la boca, techo seguro, salud, amor, que niegas y desprecias.
De bronce o marmolina, es tu silueta, inerte, son tus palabras, silenciosas, que solo las palomas, murmuran tras posarse en tu rostro, llanto perezoso, tanto como las ganas de ser feliz y pasar página a este mundo de vaivenes, que te zarandea, al son que él quiere, por lo tanto, acepta de una vez, que no eres, ni menos, ni más que el resto de los seres humanos.
Cuando viajaste a Roma, Paris, Egipto, mientras, otros padecían, nadie es castigado, solo obtendrá los resultados de una mala acción, no procede que uno se recree en sus errores, mientras el mundo continua girando, se pierde momentos, que ya, puede que nunca recupere, has de despertar y reaccionar, hay que oír y hacerse escuchar, de forma serena.
Si por cosas de la vida, desapareciera la estatua del pueblo, todos la recordaran para siempre, pero si tu, desapareces del pueblo, nadie te echará en falta, si no cambias el chip
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