Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Cuantas veces te dijera
que me dieras esperanza,
ese ardor en que te quiera,
si de esperanza es amor,
esa espera de alabanza,
infinita es su tardanza,
e infinito mi dolor.
Sé que vos, señora mía,
no tenéis ningún fervor,
porque fiebre yo tenía
y fue el miedo vuestro honor.
No temáis al que ama tanto,
mas, temed al soñador,
que queriendo ser un canto
no llegó ni a trovador.
No me atrevo a festejaros
sin permiso a la amistad,
es por eso que dejaros
solución es la mitad,
ya que el resto es enojaros
y rozar la santidad.
Si después de acostumbraros
al edén que os puedo dar,
persistís en vuestros faros
sin las luces de mi estar,
permitidme santiguaros
No sabéis lo que es amar.