José Luis Mendoza
Poeta fiel al portal
LA ETAPA DE LOS MUERTOS
Por José Luis Mendoza
__________
Si la historia es un resorte y estamos en la espiral en la que se utilizan los espías, la persecución, intimidación, desmoralización, destierro, torturas y prisiones. Se controla la opinión pública, se posesionan de los medios de comunicación y se adormecen como con anestesias las ansias de libertad.
Al cumplirse este ciclo se inician nuevas etapas contra aquellos sectores y personas que hayan resistido la anterior. La organización necesita hegemonía en todos los sentidos para que el pensamiento único y el funcionamiento uniforme adquieran su máxima expresión para el silencio de los delitos y de los otros crímenes inherentes a la vida del régimen.
Consolidado el proyecto se activan las desapariciones y para ello se deben crear numerosos cementerios clandestinos en las montañas, en los desiertos o en las profundidades de los océanos. Pero se necesita ¡parecerse a Stalin! con 50 millones de cadáveres. Ser como Hitler para un holocausto. Ser como Gómez y tener La Rotunda y un Castillo Libertador. Ser como Pérez Jiménez y la disposición de Guasina y Sacupana o bien La Cabaña para fusilar centenares de inocentes para poder administrar una Dictadura por 55 años.
Si los ciclos se cumplen y la imagen ¡parecido a Stalin! sigue y nadie despierta, a pesar de que no somos 50 millones, de todas maneras la angustia y la muerte la sufriremos unos 30 millones de ingenuos habitantes que según el Censo eso somos.
El despertar en las actuales circunstancias e indefensión presenta, por lo pronto, una única alternativa y esa es utilizar el arma más poderosa de los pueblos: la UNIDAD, la protesta multitudinaria pacífica y el VOTO. Si tuviéramos otro camino lo utilizaríamos y nadie podrá impedirnos que lo usemos…pero no lo hay.
Por José Luis Mendoza
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Si la historia es un resorte y estamos en la espiral en la que se utilizan los espías, la persecución, intimidación, desmoralización, destierro, torturas y prisiones. Se controla la opinión pública, se posesionan de los medios de comunicación y se adormecen como con anestesias las ansias de libertad.
Al cumplirse este ciclo se inician nuevas etapas contra aquellos sectores y personas que hayan resistido la anterior. La organización necesita hegemonía en todos los sentidos para que el pensamiento único y el funcionamiento uniforme adquieran su máxima expresión para el silencio de los delitos y de los otros crímenes inherentes a la vida del régimen.
Consolidado el proyecto se activan las desapariciones y para ello se deben crear numerosos cementerios clandestinos en las montañas, en los desiertos o en las profundidades de los océanos. Pero se necesita ¡parecerse a Stalin! con 50 millones de cadáveres. Ser como Hitler para un holocausto. Ser como Gómez y tener La Rotunda y un Castillo Libertador. Ser como Pérez Jiménez y la disposición de Guasina y Sacupana o bien La Cabaña para fusilar centenares de inocentes para poder administrar una Dictadura por 55 años.
Si los ciclos se cumplen y la imagen ¡parecido a Stalin! sigue y nadie despierta, a pesar de que no somos 50 millones, de todas maneras la angustia y la muerte la sufriremos unos 30 millones de ingenuos habitantes que según el Censo eso somos.
El despertar en las actuales circunstancias e indefensión presenta, por lo pronto, una única alternativa y esa es utilizar el arma más poderosa de los pueblos: la UNIDAD, la protesta multitudinaria pacífica y el VOTO. Si tuviéramos otro camino lo utilizaríamos y nadie podrá impedirnos que lo usemos…pero no lo hay.