Voz suave con delicadas curvas
que acarician mi tibio cuerpo.
Ese murmullo taciturno;
descansa los parpados
al crecer el alba.
Y la eterna sombra nocturna
No conoce de rosas, ni armonía.
no grita, ni llora.
Pasan los días y las noches
y el asesinato no se consuma
El tiempo no muere;
el tiempo solo sabe de mis días
que acarician mi tibio cuerpo.
Ese murmullo taciturno;
descansa los parpados
al crecer el alba.
Y la eterna sombra nocturna
No conoce de rosas, ni armonía.
no grita, ni llora.
Pasan los días y las noches
y el asesinato no se consuma
El tiempo no muere;
el tiempo solo sabe de mis días