LA ETERNIDAD DE TU BOCA
No guardaré el sonido del mar
ni la cellisca
del sur desolado,
no guardaré
de la crujiente lluvia
su muerte entre las ramas,
ni el muro donde expira
el beso digital de la nostalgia.
Sobre un rumor trémulo
ceñiré tu gesto
de niña perdida,
con blancos juncos
coronaré
la eternidad de tu boca
y serás para mí
una caricia que camina
en un poema sin gestos
y sin palabras.
Invocaré el dialogo celeste
de los grillos
en el desprendido albor
de tu risa:
Volteando así mi corazón
detendré
el abismo y la oscuridad de mis ojos
sin ti.
EBAN
( Del Poemario " Azul y Amarelo")
Dedicado.