Sí, pero los pseudo-maestros, no escuchan.
Y tú crees que eres todo un maestro, en el arte de relacionarte con los demás.
Como sobreviviste a una experiencia de convivencia, con gente de diversa índole...
Ya, te sientes imperativo. Un mandamiento de Jehová.
¡ Soy el mejor espía del mundo ! Como dijo el argentino...
¡ Ay ! Por lo menos, me has acercado a esa grandeza americana.
Me gustó tu relato, al respecto de los estudiantes tan selectos, y bravos, de esa cultura occidental.
En una extremidad del mundo, en la que la vida adquiere connotaciones antiguas, que siguen vivas.
Como si fuera, en efecto, eterno.