marcia segura
Poeta adicto al portal
Cuando se apage lentamente
el furgor...
Mis fugaces castaños
Ya no contagiarán con danza la balada,
ni prenderán,
en un destello
tu mirada extraña.
Mis labios quedarán fríos
al tocar el témpano del olvido,
al no tener la certeza
de tu besos.
Aquéllos
que de lozanos vestían mi boca.
¡Mas luego, qué tarde!
Los azulejos reflectores
de este amor
se quebrarán
bajo mi primera lágrima.
Entonces
le pediré
al corazón..
la eutanasia para este amor.
Muerte indolora
imperceptible,
sin duelos,
ni preámbulos
Y tú serás para mí
como golpe,
que de rápido... no duele.
El atardecer,
que mata el día.
El crepúsculo
para mi tímida vida.