Mercedes
Poeta adicto al portal
La extraño
La extraño,
a pesar que
no he palpado su piel,
no he sentido sus labios.
La extraño,
en esta noche gris,
que golpea mis versos,
que riega lamentos.
Mártir mi pecho,
muriendo olvidado,
cántico violento,
sombra otoñal.
La extraño,
en mis aguas ausentes,
en la rosa pálida,
en la aurora herida,
en mi esencia romántica.
Soy peregrina en este pueblo,
apoyándome de mi consuelo,
tan distante del olvido
y sedienta de sus besos.
La extraño,
en esta fragilidad,
en la tinta de la poesía,
en este desasosiego.
La extraño,
al trazar con mi piel
sus curvas desnudas
al lienzo.
La extraño,
a pesar que
no he palpado su piel,
no he sentido sus labios.
La extraño,
en esta noche gris,
que golpea mis versos,
que riega lamentos.
Mártir mi pecho,
muriendo olvidado,
cántico violento,
sombra otoñal.
La extraño,
en mis aguas ausentes,
en la rosa pálida,
en la aurora herida,
en mi esencia romántica.
Soy peregrina en este pueblo,
apoyándome de mi consuelo,
tan distante del olvido
y sedienta de sus besos.
La extraño,
en esta fragilidad,
en la tinta de la poesía,
en este desasosiego.
La extraño,
al trazar con mi piel
sus curvas desnudas
al lienzo.