El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
(en los omnibus de Buenos Aires se saca boleto en una suerte de máquina tragamonedas dentro del mismo.)
¡Me tragó la moneda,
te digo!
¡Y no me pienso bajar!
Se arqueaba el tipo como una cobra encantada.
Gritaba para convencer,
y levantaba la mano como para desafiar.
Pesaba el pobre,
Treinta kilos,
si pesaba...
Y se hacía el malo.
Pobrecito,
pobre.
Tan flaquito...
Y a golpes lo bajaron.
Ya no hay respeto.
Estaba muy borracho,
e igual no lo perdonaron...
Yo no salté a defenderlo,
Porque estaba peor que él.
Y eso, creame, era demasiado.
En el último asiento sentado.
Bah, casi tirado.
Esgrimí un tibio:
No nos pongamos nerviosos que es peor
O algo por el estilo.
Como si fuera embajador de la ONU...
Embajador...
en bajada.
El tipo desafiando levantaba la mano.
Ni monedas había tenido.
Pero de tan borracho que estaba,
pensó que sin sacar boleto,
con ese cuento zafaba.
Yo me acuerdo.
Desde el último asiento tirado.
Con suerte pesaba treinta kilos.
Bah...
Con suerte,
y el pulóver mojado.
Y entre el guarda y el chofer,
A chirlazos limpios lo bajaron.
Pobrecito,
pobre.
Yo me acuerdo,
Alguna vez traté de hacerlo,
con idéntico resultado.
(2005)
¡Me tragó la moneda,
te digo!
¡Y no me pienso bajar!
Se arqueaba el tipo como una cobra encantada.
Gritaba para convencer,
y levantaba la mano como para desafiar.
Pesaba el pobre,
Treinta kilos,
si pesaba...
Y se hacía el malo.
Pobrecito,
pobre.
Tan flaquito...
Y a golpes lo bajaron.
Ya no hay respeto.
Estaba muy borracho,
e igual no lo perdonaron...
Yo no salté a defenderlo,
Porque estaba peor que él.
Y eso, creame, era demasiado.
En el último asiento sentado.
Bah, casi tirado.
Esgrimí un tibio:
No nos pongamos nerviosos que es peor
O algo por el estilo.
Como si fuera embajador de la ONU...
Embajador...
en bajada.
El tipo desafiando levantaba la mano.
Ni monedas había tenido.
Pero de tan borracho que estaba,
pensó que sin sacar boleto,
con ese cuento zafaba.
Yo me acuerdo.
Desde el último asiento tirado.
Con suerte pesaba treinta kilos.
Bah...
Con suerte,
y el pulóver mojado.
Y entre el guarda y el chofer,
A chirlazos limpios lo bajaron.
Pobrecito,
pobre.
Yo me acuerdo,
Alguna vez traté de hacerlo,
con idéntico resultado.
(2005)