jocastilla
Poeta recién llegado
Como un nuevo rey Midas,
que quiere hacerse mayor a cualquier precio,
todo lo convierto en oro
con un pensamiento machacón y nervioso.
La fiebre del oro me quema las manos,
oculta mis prejuicios, confunde mi orgullo
y su soberbia me hace cometer locuras.
Tengo "mono" de dinero;
es mi enfermedad y mi medicina.
Me hago adicto a las monedas
y me convierto en un tragaperras.
Me ciegan como unas vendas sus billetes,
que son "tiritas" para ocultar las heridas
y desengaños de los zarpazos que la vida da.
Deseo a todas horas su cálido tacto y
me desvivo por hacerme su amigo,
porque él es mi guía y protector.
Me peleo por él y me enfado si me lo quitan;
lo escatimo, lo mido y lo mimo.
Acaricio su tacto,por él me sacrifico y
mi corazón está endurecido por él.
que quiere hacerse mayor a cualquier precio,
todo lo convierto en oro
con un pensamiento machacón y nervioso.
La fiebre del oro me quema las manos,
oculta mis prejuicios, confunde mi orgullo
y su soberbia me hace cometer locuras.
Tengo "mono" de dinero;
es mi enfermedad y mi medicina.
Me hago adicto a las monedas
y me convierto en un tragaperras.
Me ciegan como unas vendas sus billetes,
que son "tiritas" para ocultar las heridas
y desengaños de los zarpazos que la vida da.
Deseo a todas horas su cálido tacto y
me desvivo por hacerme su amigo,
porque él es mi guía y protector.
Me peleo por él y me enfado si me lo quitan;
lo escatimo, lo mido y lo mimo.
Acaricio su tacto,por él me sacrifico y
mi corazón está endurecido por él.