Osidiria
Poeta asiduo al portal
LA FIESTA DE LAS LUCES
Llega la fiesta de las luces en los portales,
a la vez que el hambre se mueve inquieto
en el fondo de los zurrones de los pastores
otros estómagos se disponen a rendir culto
a los dioses del consumo y la buena mesa,
así es el mundo,
mientras las campanas repican en la catedrales
en los barrios bajos infectados de suciedad y tristeza
los niños juegan a ser ángeles
en medio de la guerra de sus padres.
Luces, estrellas, repiques de campana,
algarabía sin piedad,
brindis a altas horas de la madrugada tratando inútilmente de retrasar
las toses de primeras horas de la mañana que sin duda llegarán,
algunos ánimos febriles
enmoquetaron los afilados salientes de los caminos
por donde transcurre la triste historia de su realidad
e intentan disimular el frío de su corazón
cargando sus chimeneas con chispeantes luces de neón.
Llega la fiesta de las luces en los portales,
a la vez que el hambre se mueve inquieto
en el fondo de los zurrones de los pastores
otros estómagos se disponen a rendir culto
a los dioses del consumo y la buena mesa,
así es el mundo,
mientras las campanas repican en la catedrales
en los barrios bajos infectados de suciedad y tristeza
los niños juegan a ser ángeles
en medio de la guerra de sus padres.
Luces, estrellas, repiques de campana,
algarabía sin piedad,
brindis a altas horas de la madrugada tratando inútilmente de retrasar
las toses de primeras horas de la mañana que sin duda llegarán,
algunos ánimos febriles
enmoquetaron los afilados salientes de los caminos
por donde transcurre la triste historia de su realidad
e intentan disimular el frío de su corazón
cargando sus chimeneas con chispeantes luces de neón.
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