La Fiesta

Jon_ Kozlow

Poeta recién llegado
El espejo retrata ese semblante
De fiesta; furtivo cómo sus sueños.
El mármol y las velas son los dueños;
Y el encanto canta para un amante.

Yo estaré por hallar acompañante,
A miradas de ninfas no estremezco.
Solo no podré bailar y me ofrezco
A mujer beoda y vino espumante.

En el jardín estuvimos hablando,
Y creo que en común hay mucho de hecho.
Rubíes están sus ojos mirando.

Muere la noche. Con otro la encuentro,
Y de darle un beso ella está acabando;
Diciéndo: "tómame, perdí mi centro".
 
Última edición:
El poeta siniestro, ejerce su poderío,
ajustando la ropa que llevan puesta,
a todos los invitados a la fiesta,
para que se vean sus voluptuosas curvas,


y en esa desnudez, sigan vestidos.


El diestro, por su parte, buen torero,
empieza a torearlos,
para separar a las reses, y marcarlas,
con un hierro candente, al rojo vivo.


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Y al centro, por lo tanto, la fuente limpia,


de manantial procedente de la sierra,
donde antaño, se apareció la Virgen,
y con sus sales minerales, curó a los enfermos.
Dotando de vitalidad y vigor, al campo, otrora yermo.


Por encima, la lumbrera o luminaria:


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Investigadora y científica, indoeuropea
y aria; a veces, pakistaní, y otras de Irán.
Quizá de la India o si no,
saudí como Arabia.


Es la princesa Jazmín, de Aladín, la novia.


Por abajo, el limpia-botas:
Zapatero, a tus zapatos.
También reparte tabletas de chocolate puro.
E incluso paquetes de puritos Reig canarios.


Pero hay muchas más tribus; miríadas,


BobbyMoynihan.jpg



incontables.
El señor Barriga hizo las paces con don Ramón,
al haber crecido su hija, la Chilindrina,
quien prepara suculentos platos, en la cocina.


Mientras Kiko construye solo, el puente de Avignón.
 
Última edición:
El espejo retrata ese semblante
De fiesta; furtivo cómo sus sueños.
El mármol y las velas son los dueños;
Y el encanto canta para un amante.

Yo estaré por hallar acompañante,
A miradas de ninfas no estremezco.
Solo no podré bailar y me ofrezco
A mujer beoda y vino espumante.

En el jardín estuvimos charlando,
Y creo que en común hay mucho de hecho.
Rubíes están sus ojos mirando.

Muere la noche. Con otro la encuentro,
Y de darle un beso ella está acabando;
Diciéndo: "se mí poeta siniestro".
Excelentes letras ...Bienvenido al Portal, que disfrutes de tu estadía y que la inspiración te acompañe siempre. Un abrazo
 

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