Oscar_David
Poeta recién llegado
La figura
Ante el cristal
se para cada día
y contempla el paso del tiempo
como si no existiera más tiempo
que el que atraviesa el claro vidrio.
Quizá sus años se hayan desvanecido
pero ahora los ha reemplazado un instante,
un instante único:
aquel en el que pasa frente a la ventana.
Así acabará,
mirando al tiempo pasarle por encima
sin dar siquiera un paso
en el mundo que por el tiempo vive
y en el que el tiempo habita,
habita por siempre.
Una figura
que desde la ventana,
impávida mira.
Una figura estática
que en sí misma se mueve
al compás ambiguo del tiempo,
que contempla el mundo
pero que ya de él se ha marchado.
Ante el cristal
se para cada día
y contempla el paso del tiempo
como si no existiera más tiempo
que el que atraviesa el claro vidrio.
Quizá sus años se hayan desvanecido
pero ahora los ha reemplazado un instante,
un instante único:
aquel en el que pasa frente a la ventana.
Así acabará,
mirando al tiempo pasarle por encima
sin dar siquiera un paso
en el mundo que por el tiempo vive
y en el que el tiempo habita,
habita por siempre.
Una figura
que desde la ventana,
impávida mira.
Una figura estática
que en sí misma se mueve
al compás ambiguo del tiempo,
que contempla el mundo
pero que ya de él se ha marchado.
Bogotá, D.C., III-2-2008