juce86
Poeta recién llegado
El regresar el final de los sueños,
conquistando las riquezas de los dueños,
y llevando entre mi pecho tus recuerdos,
que compartimos entre los dos.
Pues la naturaleza reclama que vuelva por ti,
sosteniendo como una rosa que nunca de marchita,
una promesa que sigue viva en mí,
y el color de nuestros corazones se alimenta.
Que deseas conocer entre mis pensamientos?
las estrellas comentan la historia sin fin,
que reprochan por donde iba a parar,
en donde estaba, pues buscando tus huellas.
Los campos frescos de cada mañana de extienden,
la mujer que conquistó mis anhelos como el Edén,
los rayos del día resaltan lo maravillosa que eres,
y la frescura de los viento contando tus encantos.
Dime, aun pasaran los años volverías a mi corazón?
y otra vez el color del final de la noche empezó a girar,
todo esto se volverá a vivir una sola vez;
queriendo recorrer las aventuras sin parar.
La mezcla que hay entre los dos es como surgir nuevamente,
esa luz acariciando tu rostro y sentir el olor del clavel,
la imagen eterna de tu sonrisa que llevará siempre,
te esperaré en el campo a verte otra vez.
Julio César Serrano Zavala
conquistando las riquezas de los dueños,
y llevando entre mi pecho tus recuerdos,
que compartimos entre los dos.
Pues la naturaleza reclama que vuelva por ti,
sosteniendo como una rosa que nunca de marchita,
una promesa que sigue viva en mí,
y el color de nuestros corazones se alimenta.
Que deseas conocer entre mis pensamientos?
las estrellas comentan la historia sin fin,
que reprochan por donde iba a parar,
en donde estaba, pues buscando tus huellas.
Los campos frescos de cada mañana de extienden,
la mujer que conquistó mis anhelos como el Edén,
los rayos del día resaltan lo maravillosa que eres,
y la frescura de los viento contando tus encantos.
Dime, aun pasaran los años volverías a mi corazón?
y otra vez el color del final de la noche empezó a girar,
todo esto se volverá a vivir una sola vez;
queriendo recorrer las aventuras sin parar.
La mezcla que hay entre los dos es como surgir nuevamente,
esa luz acariciando tu rostro y sentir el olor del clavel,
la imagen eterna de tu sonrisa que llevará siempre,
te esperaré en el campo a verte otra vez.
Julio César Serrano Zavala