Guderio
Poeta asiduo al portal
La Flor en mi Jardín
La flor en mi jardín,
una fea y dañada,
rota y descorazonada,
así como mi alma...
Cada día al despertar,
la veo sin cesar,
esperando algún suceso
algo por lo que valga la pena continuar.
Tras incontables horas,
de mirar y contemplar,
me dice una voz por detrás,
-¿por qué la mirais?-.
Me asusto al escuchar,
esa voz fría y ambigua,
un canto de ultratumba,
un sonido infernal.
Doy vuelta a ver quien habló,
y allí estaba…
esa criatura encapuchada,
sola y despechada.
Me mira con extrañeza,
y con voz suave pregunta,
-¿por qué la dejas de mirar?
Ahora fíjate que ya no está-…
Regreso la mirada,
y con sorpresa miro,
como la flor ya no estaba,
¿a donde se ha ido?
No tardo en constatar,
que ahora todo ha desaparecido,
el patio, la ventana, el piso…
La criatura, la flor…
Y hasta mi ser mismo.
La flor en mi jardín,
una fea y dañada,
rota y descorazonada,
así como mi alma...
Cada día al despertar,
la veo sin cesar,
esperando algún suceso
algo por lo que valga la pena continuar.
Tras incontables horas,
de mirar y contemplar,
me dice una voz por detrás,
-¿por qué la mirais?-.
Me asusto al escuchar,
esa voz fría y ambigua,
un canto de ultratumba,
un sonido infernal.
Doy vuelta a ver quien habló,
y allí estaba…
esa criatura encapuchada,
sola y despechada.
Me mira con extrañeza,
y con voz suave pregunta,
-¿por qué la dejas de mirar?
Ahora fíjate que ya no está-…
Regreso la mirada,
y con sorpresa miro,
como la flor ya no estaba,
¿a donde se ha ido?
No tardo en constatar,
que ahora todo ha desaparecido,
el patio, la ventana, el piso…
La criatura, la flor…
Y hasta mi ser mismo.
Última edición: