live the life
Poeta recién llegado
El amor que surge de aquellos ojos,
hermoso anhelo,
ocasiona dolor como al no tener tu piel,
tu seda tibia.
La pasión que provocó tus labios finos,
eterno olvido,
desembocó la locura efímera,
mi único día...
Entrando bajo la soledad del río
como los rayos, como el frío
llegan tus brazos, mi famoso destino
desatando lujuria, acariciando tu triste dulzura.
¡Caricias ciegas cubren el pecho impío de ésta amarga niña!
Danzando en el sueño vacío
se escuchan gemidos, más no el mío.
Cruzando el valle lejano
dejando plantada la noticia infinita
vagamente entiendo ya el sonido
eras tú, vaciando en mi lecho,
era el soneto, con el ámbar en aquél hermoso pecho.
Disfrutas la pureza de aquélla
suspiras al término de ésta;
le hiciste el amor sin que ella se diera cuenta
la hiciste soñar cosas que no eran de su propia senda.
Fascinado te alejas
dejándo en ella
la migaja que te guiará de nuevo
al país de las estrellas.
Entonces la jóven despierta: ¡Dios mío! ¿La orquídea de dónde vino?
hermoso anhelo,
ocasiona dolor como al no tener tu piel,
tu seda tibia.
La pasión que provocó tus labios finos,
eterno olvido,
desembocó la locura efímera,
mi único día...
Entrando bajo la soledad del río
como los rayos, como el frío
llegan tus brazos, mi famoso destino
desatando lujuria, acariciando tu triste dulzura.
¡Caricias ciegas cubren el pecho impío de ésta amarga niña!
Danzando en el sueño vacío
se escuchan gemidos, más no el mío.
Cruzando el valle lejano
dejando plantada la noticia infinita
vagamente entiendo ya el sonido
eras tú, vaciando en mi lecho,
era el soneto, con el ámbar en aquél hermoso pecho.
Disfrutas la pureza de aquélla
suspiras al término de ésta;
le hiciste el amor sin que ella se diera cuenta
la hiciste soñar cosas que no eran de su propia senda.
Fascinado te alejas
dejándo en ella
la migaja que te guiará de nuevo
al país de las estrellas.
Entonces la jóven despierta: ¡Dios mío! ¿La orquídea de dónde vino?