harman
Poeta fiel al portal
LA FLOR MUERTA
Rebosante en alegría, una flor en mi pecho erigía.
Una flor insólita y altiva entre las mil anémonas.
Era una rosa como nunca, espléndida, llena de vida.
Roja al albor del día, cual los besos de Venus.
Presurosa la flor, abrió imprudente al amor.
Ora exenta de capullo se rindió al dolor.
Y después una noche trágica, la flor moría.
Y mi pecho clamaba entre las mil espinas.
Rebosante en alegría, una flor en mi pecho erigía.
Una flor insólita y altiva entre las mil anémonas.
Era una rosa como nunca, espléndida, llena de vida.
Roja al albor del día, cual los besos de Venus.
Presurosa la flor, abrió imprudente al amor.
Ora exenta de capullo se rindió al dolor.
Y después una noche trágica, la flor moría.
Y mi pecho clamaba entre las mil espinas.
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