S. Gerardo B. Gamboa
Poeta fiel al portal
La fría y glacial indiferencia.
Pasas de nuevo oronda por mi casa
con tu vestido glamoroso azul
y siento el mar que en mi se abraza
al sacar la brisa de su terso curul.
Porque todo lo alebrestas orgullosa
pues te sabes muy bonita y deseada.
Por ti se adornaría más la rosa
al cuidarla con esmero mi adorada.
Solo si tú me dieras siquiera
una sonrisa. Y en tu corazón ardiente
me dejaras quererte a mi manera,
con esta furia roja inclemente.
Mas los azulejos se espantaron del lugar
porque se enrareció el aire respirable.
Ya todo se torna tan simple y tan vulgar
se hizo negra la brecha irreparable.
Los árboles se quedaron sin sus hojas.
Ya no suenan las trompetas de la brisa.
Las lágrimas ligeras saltan si te aflojas.
Ella te trató fría y cruel sin cortapisa.
Se dañó toda promesa de encontrarte
en una tarde alarde con flores de colores,
donde las gardenias quieran adornarte
y los nardos te den sus mejores arreboles.
Solo el mustio hollín inunda los espacios
y las aguas se tornan verdes y aceitosas.
Ya no se encuentran alegres los palacios
las praderas se tornan obscuras y penosas.
Pues no te importa la espina de la rosa
si de ópalo sus pétalos son radiantes,
sólo la elegancia te hace sentir dichosa
así revienten los capullos más fragantes.
Y el aire frio se incrusta en las cavernas
congelando los golpeados rincones,
para que el dolor busque estepas yermas
donde puedan danzar sus nubarrones.
Y así con las arterias desgarradas
por un hada que jamás me dió su encanto,
yo sabré cortar esas hiedras desmadradas,
buscar el cielo y cubrirme con su manto.
AUTOR: Silvino Gerardo Becerra Gamboa.
Viernes. 29 de mayo de 2015.
Composición Registrada.
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