Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estabas tan linda allí de pie al lado de la fuente.
Parecía que tus zarcillos pretendían iluminar con colores
el espacio negro de la noche en champaña
cuando solo nos bastó una mirada
para bebernos por los ojos
el alma.
¡Qué hermosa estabas en aquella fiesta de mil gracias!
Y mil gracias le di a la vida
por regalarme la visión de ver un hada
e invitarle una copa de vino
con su charla suspirada.
Le regalé una rosa que me robé de la recepción
e indigno a sus cristales ojos
azules ellos de mares
a mi corazón
desde allí mismo la amé.
Me sonrió y me miró
y la historia de un amor eterno
empezó.
Y fue la fuente aquella testigo
de la charla que se extendió en una noche
hasta amanecer.
Sí,
amanecer.
Parecía que tus zarcillos pretendían iluminar con colores
el espacio negro de la noche en champaña
cuando solo nos bastó una mirada
para bebernos por los ojos
el alma.
¡Qué hermosa estabas en aquella fiesta de mil gracias!
Y mil gracias le di a la vida
por regalarme la visión de ver un hada
e invitarle una copa de vino
con su charla suspirada.
Le regalé una rosa que me robé de la recepción
e indigno a sus cristales ojos
azules ellos de mares
a mi corazón
desde allí mismo la amé.
Me sonrió y me miró
y la historia de un amor eterno
empezó.
Y fue la fuente aquella testigo
de la charla que se extendió en una noche
hasta amanecer.
Sí,
amanecer.