Paul.Acosta
Poeta recién llegado
La fuente.
Veo una fuente
que brota deseo,
en la cima sufre un alma
que sus pasos caminan al mar,
y cada que mueren las olas
su corazón se hace más triste.
El amante pasaba frente a ella,
orgullosa recordaba su beso
que la luna se partía buscándola,
son las aristas de una cadena
que oprimió su libertad,
y si más le esperaba, más la amaba.
Casi sin esfuerzo, un terremoto lo vió,
anduvo distraído a su lado,
lo cegó de dolor; más la tarde se fue
y lo espera bajo los faroles trillados
hasta desbordar su locura,
las cúspides de pasión
transcurrieron por su cuerpo…
ya el sol lo visita apenas.
Igual tampoco se olvidará de ella.
Edwin Paul Acosta Peña. D.R.©
Veo una fuente
que brota deseo,
en la cima sufre un alma
que sus pasos caminan al mar,
y cada que mueren las olas
su corazón se hace más triste.
El amante pasaba frente a ella,
orgullosa recordaba su beso
que la luna se partía buscándola,
son las aristas de una cadena
que oprimió su libertad,
y si más le esperaba, más la amaba.
Casi sin esfuerzo, un terremoto lo vió,
anduvo distraído a su lado,
lo cegó de dolor; más la tarde se fue
y lo espera bajo los faroles trillados
hasta desbordar su locura,
las cúspides de pasión
transcurrieron por su cuerpo…
ya el sol lo visita apenas.
Igual tampoco se olvidará de ella.
Edwin Paul Acosta Peña. D.R.©