A veces...
cuando este sueño aventurero
escapa taimado y silencioso;
buscando calmar las ansias
de otros ojos intranquilos;
le hago guardias en la noche
a traves de mi ventana,
y pienso en tí desesperadamente.
Revolotean tus recuerdos
como mariposas pertinaces
agitando entre sus alas
tu olor a frutas frescas
y tu sonrisa de rosas rojas.
Entonces me enajeno.
El éxtasis me lleva a un trance
desafiando a la cordura;
como si tus recuerdos
dominaran mi rebeldía
y derrumbaran los muros
que protegen mi alma
del fuego nocivo, letal,
de tu polizonte estadía
en mis profundas entrañas.
!Me quedo indefenso!
!Sumergido en esos versos
que dejaste en mi memoria!
Pero cuando el sonido helado
de tu adiós confuso
y tu latente distancia
inundan mi pensamiento,
!Me llamo cobarde!
Me prometo un castigo
y más vencido que nunca
empiezo a dejarte ir
poco a poco...y te vas,
dejándome una herida,
!Otra más en el alma!
que aún no sé
cómo voy a curar.
cuando este sueño aventurero
escapa taimado y silencioso;
buscando calmar las ansias
de otros ojos intranquilos;
le hago guardias en la noche
a traves de mi ventana,
y pienso en tí desesperadamente.
Revolotean tus recuerdos
como mariposas pertinaces
agitando entre sus alas
tu olor a frutas frescas
y tu sonrisa de rosas rojas.
Entonces me enajeno.
El éxtasis me lleva a un trance
desafiando a la cordura;
como si tus recuerdos
dominaran mi rebeldía
y derrumbaran los muros
que protegen mi alma
del fuego nocivo, letal,
de tu polizonte estadía
en mis profundas entrañas.
!Me quedo indefenso!
!Sumergido en esos versos
que dejaste en mi memoria!
Pero cuando el sonido helado
de tu adiós confuso
y tu latente distancia
inundan mi pensamiento,
!Me llamo cobarde!
Me prometo un castigo
y más vencido que nunca
empiezo a dejarte ir
poco a poco...y te vas,
dejándome una herida,
!Otra más en el alma!
que aún no sé
cómo voy a curar.