Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Llega como un suspiro
no lo siento, y ya está aquí
me envuelve y no puedo mover un dedo
no responden mis fuerzas
de mis ojos se empieza a fugar la luz
como un destello que se arrastra
recogiéndose de todos los sitios desde el techo;
luego, viene ese salto a la nada
a las paredes suaves, transparentes
Me vuelvo como un ave sin control de vuelo
no hay aire que me impulse por el raro espacio,
ni pies donde se apoyen mis impulsos
Soy globo de gas
soy hoja suelta
ave sin alas
nube sin cuerpo.
Vuelve
Vuelve
Vuelve
La voz se oye como un eco
la luz se enciende poco a poco
pintándose de nuevo, todo reaparece:
son mis ojos abiertos un vaso de luz;
miro un rostro angustiado:
es mi madre
sus gritos son desesperados
VuelveVuelveVuelve
vuelve, vuelve, vuelve.
Le sonrío.
no hay respuesta a mi sonrisa
sólo hay miedo en su rostro
y en sus labios, una pregunta:
¿Hasta cuándo durará esta agonía?
no lo siento, y ya está aquí
me envuelve y no puedo mover un dedo
no responden mis fuerzas
de mis ojos se empieza a fugar la luz
como un destello que se arrastra
recogiéndose de todos los sitios desde el techo;
luego, viene ese salto a la nada
a las paredes suaves, transparentes
Me vuelvo como un ave sin control de vuelo
no hay aire que me impulse por el raro espacio,
ni pies donde se apoyen mis impulsos
Soy globo de gas
soy hoja suelta
ave sin alas
nube sin cuerpo.
Vuelve
Vuelve
Vuelve
La voz se oye como un eco
la luz se enciende poco a poco
pintándose de nuevo, todo reaparece:
son mis ojos abiertos un vaso de luz;
miro un rostro angustiado:
es mi madre
sus gritos son desesperados
VuelveVuelveVuelve
vuelve, vuelve, vuelve.
Le sonrío.
no hay respuesta a mi sonrisa
sólo hay miedo en su rostro
y en sus labios, una pregunta:
¿Hasta cuándo durará esta agonía?
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