Jorge Serra C
Poeta fiel al portal
Sale volando la gargola nocturna,
se dirige hasta la ciudad y sus arboledas, queriendo respirar un poco de vida, despues de estar todo el dia, en la cima de una torre hecha piedra.
Llega hasta las afueras de un parque,
donde se mece en un columpio,
como queriendo recordar tiempos pasados de otra era.
Luego va hasta el lecho de un rio,
donde toma agua hasta la saciedad y come de un arbol algunas frutas secas.
Para regresar por un camino estrecho, hasta la que fue su casa de antaño, cuando años atras era una dulce niña que jugaba bajo las estrellas.
Ahora es una gargola que vive de noche y se la pasa volando por la ciudad y sus aceras, buscando comida y sosiego entre los rincones de la noche de una ciudad desierta.
Pero con la esperanza de volver a ser aquella mujer, que tiempo atras por culpa de un amor incomprendido, se convirtio en una gargola, que por las noches vuela.
se dirige hasta la ciudad y sus arboledas, queriendo respirar un poco de vida, despues de estar todo el dia, en la cima de una torre hecha piedra.
Llega hasta las afueras de un parque,
donde se mece en un columpio,
como queriendo recordar tiempos pasados de otra era.
Luego va hasta el lecho de un rio,
donde toma agua hasta la saciedad y come de un arbol algunas frutas secas.
Para regresar por un camino estrecho, hasta la que fue su casa de antaño, cuando años atras era una dulce niña que jugaba bajo las estrellas.
Ahora es una gargola que vive de noche y se la pasa volando por la ciudad y sus aceras, buscando comida y sosiego entre los rincones de la noche de una ciudad desierta.
Pero con la esperanza de volver a ser aquella mujer, que tiempo atras por culpa de un amor incomprendido, se convirtio en una gargola, que por las noches vuela.
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